sábado, 19 de abril de 2014

Torozo. Vía "Pan con Membrillo", con variante (230m, 6 largos, V)

Torozo. Vía "Pan con Membrillo", con variante (230m, 6 largos, V)
Año 2014. Participantes: Fran y yo.

Antes de meternos en otros fregados, queríamos hacer Fran y yo alguna vía no muy larga ni excesivamente cañera, que nos sirviera de inicio de la temporada de roca, una vez que las invernales ya se vuelven más complicadas de pillar en condiciones. Para ello escogimos el Torozo.

La vía elegida fue la Pan con membrillo, debido a la fama de bonita que tiene. Sabemos que está catalogada de MD (muy difícil). Tiene una dificultad máxima 6a y también sabemos que en el Torozo los grados en general son durillos, no sé si porque quizás en algunos casos puedan estar heredados del sistema de graduación antiguo o porque su dificultad suele ser bastante mantenida. Pero los dos estamos con ganas. Se trata de una vía ubicada en el "falso Torozo", donde se encuentran la mayoría de las vías más conocidas.

No obstante llega el día en cuestión y, una vez allí a pie de vía, dudamos en cambiar de vía por otra más fácil: yo había trasnochado la noche anterior debido al cumpleaños de mi hija y había dormido poco y mal (y con el cuerpo quemando alcohol...), y Fran venía de rehabilitar su codo y además llevaba tiempo si escalar ni entrenar. Las alternativas eran la vía Friend Nº 1 y la vía Fisura sinuosa. En definitiva, andábamos los dos con las baterías un poco bajas.

Pero finalmente decidimos intentar sobreponernos y meternos en Pan con membrillo, aunque algún imprevisto nos hace retocar los planes y realizar una variante en el quinto largo... Pero no quiero adelantar más acontecimientos. Empezamos.
 
Pincha sobre las fotos para verlas a mayor tamaño.

Datos:
Longitud de la vía: 230 m.  Nº largos: 6.     Dificultad máxima: V (mantenida)
Características: Vía muy bonita y variada: 3 largos de predominio de placa, 1 de fisura, 1 de chimenea y 1 de muro. La dificultad de los largos en general es bastante mantenida y algunos V son durillos.
Material: El normal: juego de fisureros, juego de friends hasta talla 4 de Camalot y demás. Si se opta por no hacer la variante, en la situación actual conviene llevar algunos friends repetidos de tallas medias-pequeñas.
Equipamiento: argollas en todas las reuniones excepto la 4 y la 6. OJO, la reunión 4, además de desequipada está medio rota y con bloques inestables por un reciente desprendimiento. En los tres primeros largos hay algunas chapas para proteger los pasos de placa.
Pasos clave: La vía es mantenida y no hay un paso clave concreto, aunque yo destacaría el cuarto largo en general.
Posibilidades de escape: Excepto de la 4 se puede rapelar de todas las reuniones intermedias, al estar equipadas con argollas. De la reunión 4 no resulta fácil abandonar; quizás lo más razonable sería iniciar la variante de nuestro largo 5 llegando en travesía hasta la chimenea e intentar montar un rápel hasta una reunión que debe haber un poco más abajo, aunque todo depende de las condiciones del abandono.
Tiempo de escalada: Sin problemas supongo que un tiempo razonable rondaría las 4 horas o algo menos. Nosotros tardamos unas 5 horas, pero porque entre otros percances tuvimos dos friends atascados (curiosamente el mismo friend en dos largos diferentes y una vez a Fran y otra a mí), uno de los cuales me costó 50 minutos conseguir sacarlo.
Tiempos de aproximación desde el coche y regreso: 1 hora aproximadamente hasta pie de vía. Hacer cima en el falso Torozo (obligatorio para descender) y descender al coche se lleva también una hora aproximadamente, sin contar el rato que se esté en la cima.
Cimas: La del falso Torozo, que es obligatoria para poder descender a pie.


Croquis: 
Mi croquis:

Otros croquis:




Fecha:  13 de abril de 2014


Aproximación

Llegamos al puerto del Pico, desde Torrejón, un poco tarde para lo que estamos acostumbrados, pues nos lo hemos tomado con algo de calma, ya que entre otras cosas yo trasnoché un poco la noche anterior. Son aproximadamente las 11. Hace un pelín de fresquillo cuando sopla el aire pero el día parece formidable. Se ven algunos domingueros y motoristas, pero pocos escaladores.

Nos preparamos el material. Llevamos algunas cosas repetidas, incluido friends, así que las dejamos en el coche para economizar peso... ¡qué bien nos hubieran venido luego!, pero en ese momento... ¿quién lo iba a pensar?

Picoteamos algo de comer que saco de lo que ha sobrado de la "fiestecilla" de anoche, y que cogemos con ganas. Al ratillo nos ponemos en marcha para hacer la subida hasta pie de vía.

Empezamos tranquilos, pero poco a poco vamos aumentando más el ritmo. Entramos en la zona caótica de la cara suroeste del Torozo donde se entremezclan todos los caminos, pero curiosamente siempre acabamos pasando por los mismos sitios que otras veces.

Pronto estamos relativamente cerca del pie de vía y nos paramos a identificarla entera. Es el momento de memorizarla y coger referencias para luego navegar bien por ella, ya que cuando estás a pie de vía o metido en ella ya se pierde la perspectiva y puede resultar más complicado.

Ya tenemos perfectamente identificada nuestra vía

La fisura del quinto largo de Pan con membrillo, el 6a, tiene un aspecto bastante durillo desde aquí. Para acabar de meter algo de miedo en el cuerpo me comenta Fran que algún compañero nuestro, con bastante rodaje en la escalada, en alguna ocasión ha escalado por aquí y llegado a ella  la ha evitado. Todos estos pensamientos en voz alta junto con nuestro mermado estado físico y psicológico, nos hace considerar durante unos minutos olvidarnos de Pan con membrillo y meternos en una de las otras dos más fáciles que hemos considerado y que empiezan también por aquí cerca.

Por otra parte esa fisura del quinto largo del Pan con membrillo tiene fama de ser muy bonita... Mmm... ¡No hay más que hablar!... ¡a comernos el pan con membrillo!

Mucha gente se equivoca al localizar el inicio de la vía, y de hecho hay un poco de lío de información al respecto por ahí, pero nosotros localizamos el pie de vía a la perfección. Del mismo lugar salen otras vías como la del "Niño" y "Cada vez que ladras cobras". Hay muchos croquis por ahí que tienen mal dibujada la vía (algunos empiezan por dos largos de III+), pero yo estoy al 99,99% seguro que es por donde la hicimos nosotros puesto que es el recorrido más natural, directo y lógico para encaminarse a los largos de fisuras sobre los que ya no hay dudas.

Llegamos a pie de vía.  El Torozo milagrosamente está muy tranquilo, solo hemos visto un par de cordadas en el Gran Diedro, y otra que llega a donde estamos cuando nos estamos preparando para hacer la vía del "Niño", que sale también de aquí. Es increíble. Con ello, haríamos toda la escalada con toda la vía para nosotros solos; todo un lujo y gracias a lo cual pudimos permitirnos el lujo de ir tranquilos, dedicar algún ratillo en las reuniones para comentar las "mejores jugadas", o incluso tirarme 50 minutos colgado para recuperar un friend atascado.

Para el reparto de los largos, el elemento clave es el quinto largo de 6a. Yo tengo alguna duda de cómo me encontraré llegado el momento, pues entre otras cosas parece bastante físico, y Fran se ofrece a hacerlo de primero, así que acordamos que lo haga él. Por tanto, Fran se queda con los largos impares y yo con los pares.  


Desarrollo de la escalada

Largo 1 (IV+): Alternados de placa y zona relativamente escalonada.

Le toca a Fran de primero. Empieza por una zona ligeramente escalonada y enseguida se empiezan a alternar tramos de placa con alguna otra zona también ligeramente escalonada.

Fran iniciando la vía

Hay algunas pocas chapas, pues las zonas de placa no se pueden proteger al no haber fisuras. A Fran le cuesta un pelín este largo: hace mucho que no escala, las placas no es su fuerte y le falta un poco de autoconfianza, por lo que sube bien, pero el aleje de las chapas le hace subir un poco más tenso de lo que le gustaría.

La reunión es fácil de localizar, en primer lugar porque desde el pie de vía ya la habíamos localizado en un nicho que se intuía, y en segundo lugar porque las chapas te van dirigiendo a ella.

Remontando el primer largo

Fran llega a la reunión, la monta y me avisa para que suba. Subo muy rápido, facilitado al ir de segundo, y pronto estoy con él.

Largo 2 (IV+): La placa se vuelve más continua.

Me toca de primero. Este largo continúa con la tónica de placa del anterior, pero ya no se intercalan los tramos ligeramente escalonados. Es placa continuamente.

Me siento cómodo y voy subiendo bien. Además hay alguna chapa más que en el largo anterior, lo cual es lógico ante la ausencia de fisuras y ser todo placa.

Veo una reunión, pero me da la impresión de que está un poco a la izquierda, ligeramente fuera del trazado natural. Enseguida veo otra más a la derecha, que esa sí que es la mía. La otra es la de la vecina vía "Cada vez que ladras cobras", cuyo segundo largo transcurre en paralelo unos metros más a la izquierda, como delatan la línea de chapas que se va observando.

Monto reunión y aviso a Fran para que suba. Me hace gracia el comentario de Fran cuando está subiendo, que dice: "¡Qué bien se suben las placas de segundo!". Me alegro porque veo que Fran sube ligero y es señal de que ya va recuperando confianza.
 
Fran remontando el segundo largo
Autofoto en la segunda reunión


Largo 3 (V): Mas placa con alguna grieta y algún que otro paso algo cabroncete.

Le toca a Fran de primero. Nada más empezar la roca se verticaliza y aunque hay algún que otro pequeño resalte, hay un pasito para llegar a la primera chapa que te recuerda que te estás metiendo ya en un V.

Pasada una segunda chapa, la roca deja de ser tan vertical pero se vuelve más lisa y enseguida vuelve a coger inclinación y a tener algún que otro pasito. Por la izquierda se forma una grieta-canal; Fran no puede resistir la tentación de meterse en dicha grieta para rebajar un poco la tensión y subir por ella. Incluso llega a chapar en una chapa de la vecina vía "Cada vez que ladras cobras"; le aviso que se está desviando a la izquierda y que esa chapa es de la otra vía, pero ya enseguida está la reunión, la ve y se dirige hacia ella.
 
Fran en el tercer largo

Fran monta reunión y me avisa para que suba. Voy remontando el largo, cuando veo a los que estaban haciendo la vía del "Niño" que nos están sacando una buena ventaja; bien es verdad que nosotros vamos muy tranquilos, ¡pero es que ellos van como máquinas!

Me propongo no meterme en la grieta-canal y hacer el largo por la placa, y así hago. Cuando voy llegando al final no queda más remedio que meterse en la grieta-canal, pues por un lado tengo que quitar el seguro que puso Fran en la chapa de la otra vía y por otro realmente es que hay que meterse por ella para acceder a la reunión. 

Llegando a la tercera reunión

Llego a la reunión. Ya se acaban los largos de placa por hoy. Fran me mira con envidia porque empiezan los largos de fisura, que es lo que le gusta, y desde aquí el siguiente largo tiene una pinta magnífica y me toca a mí.

Largo 4 (V): Grieta amplia y muy vertical; un V durillo

Me toca de primero. La visión del siguiente largo es un poco agobiante; desde lejos parecía más fácil, pero desde el pie se ve una amplia fisura que sube totalmente en vertical y tiene pinta de ser cañera. Ya solo encaramarse en el largo no resulta del todo fácil; me vienen recuerdos del inicio del largo 2 del Diedro UBSA del Peñón de Ifach, pues se le da un cierto aire, aunque aquí el paso es en granito y un poquitín más corto y la continuación ya distinta.

Con un brote de energía me encaramo en el largo y consigo llegar hasta poner un pie en el resalte que sale por la izquierda. Es la "primera prueba" a superar en el largo, aunque observando y pensando, en definitiva estudiándolo bien, no resulta tan complicado como puede parecer en un primer vistazo.

El largo es bastante mantenido y me resistiré a la tentación de afirmar que podría ser un V+ (en el artículo de la revista de Altitud Nº29 cotan de V+ este largo) , pero lo dejaremos en que por lo menos es un V durillo y mantenido. Hay continuamente pasos que te hacen pensar y sufrir algo de tensión, pero se van superando. Fran me oye resoplar. Luego me contaría que cada vez que me oye resoplar piensa "ahí hay un paso"... pero no dejaría de oírme resoplar a cada rato durante casi todo el largo...

Coloco el primer friend. No me gusta como ha quedado e intento colocarlo mejor, pues de momento es mi único seguro.  Pero estoy en una situación tan mala y tensa que al intentar colocar mejor el friend lo único que consigo es que se me vaya yendo hacia adentro de la grieta y que se vaya quedando cada vez más empotrado y luego no salga. Pienso que antes de dejar el friend tan empotrado que mi compañero no lo pueda sacar es mejor no tocarlo más y que lo maneje luego él en una posición más cómoda, pues podrá colgarse de la cuerda para recuperarlo. De este modo yo sigo adelante asegurado con un friend que no me inspira total confianza y por tanto intentaré no esperar demasiado para colocar el siguiente.

La grieta es amplia y las posibilidades de poner seguros se basan en ella, así que lo único útil son los friends grandes. El problema es que el largo es suficientemente cañerillo para que a cada rato estés pensando que ya deberías poner otro seguro... pero al ver lo que te queda de grieta gorda piensas que habrá que racionar un poco los friends grandes si no quieres quedarte pronto sin existencias y pasar más tensión de la necesaria.

En la gran fisura del cuarto largo, muy vertical como delata la caída de la cuerda

Con paciencia, resoplando y estudiando cada paso voy remontando esta vertical grieta, que para darle la guinda tiene un punto que hace un poco de panza escupiéndote. Llega un momento que Fran me pierde de vista.

A partir de aquí Fran me empieza a perder de vista

Finalmente llego arriba de la grieta. Es un punto de relativo descanso, que viene bien para tomar aire, antes de que a continuación toque aguantar un poco la respiración en la travesía que le sigue.

Haciendo gala de buen equilibrio voy solventando los metrillos de travesía hasta que me topo con un clavo. El encontrarse un clavo en sitios así es una doble alegría, pues no solo se trata de un seguro que puede tener cierta solidez y, por tanto, dar cierta tranquilidad, sino que es la confirmación de que vas por el sitio correcto.

Desde donde encuentro el clavo sube hacia arriba una canal que deduzco que lleva a la reunión. Tras dos escasos pasos en la canal, baja algo la verticalidad y la dificultad baja considerablemente, por lo que puedo seguir remontándola fácilmente hasta la reunión.

Cuando llego a donde se supone que está la reunión me llevo una doble sorpresa. Por un lado no hay argollas, por mucho que busco y rebusco, lo que me extraña, pues en teoría a continuación viene el largo más duro de la vía y no tiene demasiado sentido que si las otras reuniones están equipadas ésta no lo esté. Por otro lado, donde se supone que es la reunión es una roca que está completamente destrozada por algún reciente desprendimiento, y de ser un gran bloque de roca sólido que debía ser anteriormente ha pasado a ser ahora un montón de grandes rocas algo inestables que se mueven. A raíz de eso, por curiosidad, he buscado por internet y he encontrado una foto de ese bloque de roca de 2012 donde se ve intacto, lo que me confirma que un desprendimiento reciente lo ha destrozado. También he encontrado este enlace donde se habla del citado destrozo de la reunión y se aporta alguna foto bastante ilustrativa. (En el artículo de la revista de Altitud Nº29 también hablan de este desprendimiento, producido, al parecer durante 2012)

El bloque donde se debería situar la cuarta reunión está completamente destrozado por algún reciente desprendimiento y se ha convertido en un montón de rocas inestables que se mueven

Uno no se nota del todo seguro sobre este montón de rocas medio sueltas, pero no queda más remedio que asumirlo, tener cuidado y montar una reunión segura lo antes posible. Busco la forma de montar reunión sin utilizar friends, pensando que nos van a hacer falta para el siguiente largo, y me resulta imposible encontrar ninguna solución medianamente fiable para una reunión; hay que tener en cuenta que las grietas de los "bloques móviles" obviamente no son aptas para poner seguros. Como lo primero es la seguridad de la reunión, no tengo más remedio que acabar montando reunión con dos friends y esperar a que llegue Fran por si a él se le ocurre alguna alternativa que a mí se me haya pasado por alto.

Tras montar la reunión aviso a Fran para que suba. Cuando empieza a subir y llega al primer friend recibo una llamada por el walkie: "¡Javi, eres un cabronazo, has dejado el friend empotrado y no lo puedo sacar!". Afortunadamente a los pocos minutos recibo otra llamada: "¡Ya he podido sacarlo! ¡Sigo subiendo!".
 
Fran aparece para remontar los últimos metros hasta la reunión

Al cabo de un rato veo aparecer a Fran, tras haber hecho la travesía y empezar a remontar los últimos metros hacia la reunión (desde la reunión solo tengo visión de esos últimos metros).
Nos juntamos y le comento la situación. Por más que lo intentamos no conseguimos poner ningún fisurero ni ninguna otra cosa que sustituya a alguno de los friends de la reunión y que nos aporte suficientes garantías. Únicamente ponemos un friend más grande en lugar de otro, pensando que nos vendrían mejor los medianos y de paso lo emplazamos en un lugar algo mejor.

Vamos a ver qué pasa en el siguiente largo...
 

Largo 5 (V): Travesía y magnífica chimenea

Analizamos la situación. El siguiente largo de la Pan con membrillo es una fisura de unos 35 metros que en su primera mitad sube en vertical en forma de diedro abierto e incluso da impresión de desplomar en algún momento. Luego a mitad hay un pequeño resalte que constituye un pequeño techito a superar y luego continúa tumbando ligeramente pero según sabemos debe ser con pasos bastante finos, pues la dificultad 6a se sitúa en esta segunda mitad.

Desde la reunión solo podemos ver hasta el techito, quedando la segunda mitad del largo oculta tras él. La primera mitad tiene pinta de ser muy física. Calculamos que en esa primera mitad vamos a necesitar un mínimo de tres o más bien cuatro friends (en la foto que he enlazado antes, se observa que la cordada que la está haciendo ya lleva cuatro friends en este tramo). Si en la segunda mitad la tónica, en cuanto a necesidad de friends, va a ser la misma no nos salen las cuentas, pues ya tenemos dos friends ocupados en la reunión. La pena es que habíamos dejado algunos friends en el coche al pensar que llevábamos demasiados.

La alternativa es hacer una travesía hasta la vecina chimenea de las vías Friend Nº 1 y Fisura sinuosa. La verdad es que la chimenea tampoco tiene desperdicio.

Sale Fran. Empieza a hacer toda la travesía y enseguida le pierdo de vista. La chimenea se encuentra a relativamente poca distancia, aunque desde donde estoy yo no puedo verla.

Fran iniciando nuestro quinto largo

Al cabo de un rato llega a la chimenea. Me avisa de que cuando pase yo le saque una fotografía a la chimenea. Al poco rato me dice que me espera una sorpresita. Y a los pocos minutos me dice que se ha vengado de mí y que me ha dejado un friend empotrado. Evidentemente sé que no lo ha hecho aposta. Me pregunto si la sorpresita era esa y luego se ha arrepentido de ocultármelo hasta que me lo encontrara y me lo ha dicho.

En este largo Fran tarda bastante. Luego sabría que se hizo un poco de lío dentro de la chimenea: quitándose la mochila para pasar un paso de una forma, cambiando de opinión y volviéndosela a poner para pasar de otra forma... De tanto esperar y mientras tanto observar el largo de la Pan con Membrillo que nos hemos saltado, de tanto mirarlo ya me parece hasta fácil, je, je, je, ¡lo que es la psicología!

Al final Fran llega a la reunión, la monta y me avisa: "¡Sube y disfruta de la chimenea!"

Recojo toda la reunión y empiezo el tramo en travesía. Cuando uno va de segundo, al menos en mi caso, se va prestando menos atención y se acaba escalando más rápido pero peor. Lo noto en la travesía, que con eso de que es fácil salgo rápido y me lío con algún paso en el que casi me desequilibro tontamente.

Llegando a la chimenea voy teniendo una bonita vista de la misma. Efectivamente tiene pinta de que va a ser muy muy disfrutona. Se trata de una chimenea totalmente vertical en la que se progresa escalando en X, es decir, con el pie y mano derecha en la pared derecha y con el pie y mano izquierda en la pared izquierda; como cuando éramos niños subíamos las paredes del pasillo.

Vista de la chimenea cuando estoy llegando a ella por la travesía

Hay que bajar un poco. Fran ha puesto un friend ahí y pienso que es el famoso friend atascado, pues me pareció entenderle que estaba al inicio de la chimenea. Le aviso y le digo que no recoja y me deje suelta la cuerda para poder recuperarlo mejor. Recupero el friend sin problema... ese no era el friend atascado. Le aviso a Fran que ya puede seguir recuperando cuerda pues ya he recogido el friend. Fran, que no me puede ver desde la reunión, se piensa que he sacado el friend atascado, y se queda sorprendido de lo rápido que lo he sacado, pero no dice nada.

Empiezo a subir en X. La verdad es que este tipo de escalada me gusta. Pero pronto veo otro friend y cuando intento recuperarlo me doy cuenta que éste si que es el friend atascado. Es el mismo friend de antes y a Fran le ha pasado exactamente lo mismo que a mí en el largo anterior: lo ha dejado mal y al intentar mejorar la colocación se ha quedado encajado. El friend se ha quedado encajado porque la leva más externa está tocando en ambos lados de la fisura: me hace pensar si no será un fallo de diseño del friend, pues además es casualidad que sea otra vez el mismo friend manejándolo otra persona diferente. La verdad es que el friend tiene una postura bastante antinatural y rara. Encima está un poco profundo en la grieta y algo de vegetación no me deja ver bien el resto de levas, pero parece que el problema es solo la leva exterior.

El famoso friend encajado

Los primeros intentos ya me dan a entender que el tema no va a ser nada fácil, así que hay que preparar todo para hacer el trabajo lo más cómodo y fácil posible. Lo primero que hago es intentar buscar una postura lo más cómoda posible, ya que me encuentro escalando en X. No es fácil, pero consigo alguna postura mejor que otra; no obstante a cada rato el cuerpo se cansa y hay que ir cambiando de postura

Buscando posturas para recuperar el friend en la chimenea que estoy escalando en X

Una vez encontrada una postura decente, suelto la exprés de la cuerda y me la uno al anillo ventral de mi arnés; de esta forma podré manipular mejor el friend y no tengo riesgo de que se caiga si se acaba soltando ya que quedaría colgando de mi anillo ventral a través de la exprés. Hago otro apaño por el estilo para manejar el sacafisureros sin miedo a que se me pueda caer.

Para colmo, los walkies dejan de funcionar momentáneamente y no puedo avisar a Fran. Intento recuperar el friend con mucha paciencia... Pasan un montón de minutos. Mientras yo me estoy dejando los nudillos en la roca, Fran, que no sabe qué pasa pues tardo mucho y no he podido avisarle, se empieza a preocupar. Me pega algún grito de si estoy bien y le contesto que estoy intentando sacar el friend; yo en ese momento no lo sé y creo que me ha oído, pero no me ha entendido. Él está convencido, por la confusión anterior, que el friend atascado ya lo había sacado a la primera. Siguen pasando los minutos... Fran insiste gritando si me pasa algo. Vuelvo a contestarle a gritos y esta vez parece que sí me ha entendido y se queda más tranquilo. Al cabo de un poco por fin consigo sacar el friend... me ha costado estar peleando con él 50 minutos, pero al final le he vencido... ¡qué cabezota que es uno! Como veía que siempre se movía algo, por poco que fuera, insistía e insistía y al final lo conseguí.

Continúo por la chimenea escalando en X, exultante por haber rescatado el friend. Arriba se ve un bloque empotrado, que no sé si es donde se lió Fran con el tema de la mochila. No obstante yo subo rápido y realmente ni me acuerdo cómo supero el bloque empotrado, pues subo con muchas ganas de darle la alegría a Fran de haber rescatado el friend.

En la chimenea, mirando en vertical hacia arriba veo el bloque empotrado

Según estoy acabando la chimenea Fran me pregunta a gritos si he conseguido sacar el friend. Le contesto con un "si" y una sonrisa de oreja a oreja... aunque él todavía no me ve.

No pasaría un minuto más cuando ya sí que me ve asomar llegando a la reunión.

Asomo llegando a la quinta reunión

Unos pocos pasos más y ya estoy junto a él. Nos relajamos con unos minutillos de cháchara. Mientras, me suena un whatsapp; normalmente en estas situaciones no suelo hacerles caso, pero tengo una sospecha... efectivamente, la familia que me pide señales de vida... dedico un minutillo a tranquilizarlos que estamos bien y simplemente se nos ha dilatado un poco el horario con los incidentes sufridos.

Un whatsapp para tranquilizar a la familia, que pide señales de vida

También solventamos el problema de los walkies, que parece solucionarse simplemente cambiando de canal.   
 

Largo 6 (V): ¡Y otro V! Muro y luego más fácil hasta fin de vía.

Me toca de primero. Ya es el último largo. Enfrente, o mejor dicho pegado a las narices, tengo un muro bastante vertical cotado de grado V.

Muro vertical que constituye la primera mitad del último largo

Efectivamente salgo y los primeros pasos ya son de V. Tengo ya fichado desde la reunión donde voy a poner los friends y las tallas que voy a necesitar en la parte más baja, pues la parte más alta ya no se ve bien. Según voy llegando compruebo que he acertado, por lo que no me cuesta demasiado progresar, dentro lógicamente de lo que es un V.

Atacando el muro

El muro no es excesivamente largo y no tardo demasiado en dar cuenta de él.

Cuando se acaba el muro la cosa cambia radicalmente, pues ya se tratan de tramos de medio andar medio trepar, con algún que otro paso que no creo que llegue ni a un IV. La única historia de este tramo es el ir ingeniándotelas un poco para guiar la cuerda lo mejor posible e intentar que no roce demasiado.

Cuando ya estoy apurando los 60 metros de cuerda, recibo un aviso de Fran de que me quedan apenas 2 metros de cuerda. Evidentemente es el momento de montar reunión, aunque me faltan unos 6 metros por lo menos para llegar hasta donde yo quería, que es donde monté reunión cuando hice la vía del Gran Diedro. No obstante, esta pequeña contrariedad me obliga a buscar otro sitio mucho más cerca y consigo montar una reunión un poco en alto, con lo que me va a facilitar el ir recuperándole cuerda a Fran, así que al final la jugada me ha salido mejor.

Aviso a Fran y éste comienza a subir. Al cabo de unos minutos le veo aparecer. Nos juntamos y bromeamos un poco, con la satisfacción de haber cumplido.Nos ha fallado el quinto largo, pero sabíamos que no teníamos alternativa; no obstante tenemos claro que ese largo estará esperándonos para que le ataquemos en cualquier ocasión que nos venga bien, y estamos convencidos de que no lo vamos a dejar sin hacer.

Fran asomando en el final de la vía


Cima y descenso

Nos cambiamos los pies de gato por las zapatillas y recogemos las cuerdas y algo de la cacharrería.

Nos quedan unos poquitos minutos de trepada hasta la cima, pero nos los ventilamos rápido. Vamos nosotros solos y no nos encontramos a nadie ni en la cima. Parece increíble esta tranquilidad en el Torozo un día tan bueno como hoy.

En la cima, aparte de hacernos las fotos de rigor, picoteamos un poco, pues ya es hora ya que durante la vía no hemos comido nada.

Foto cimera
Jugando con las sobras. Al fondo el Torozo "verdadero"



Iniciamos el descenso. Tengo muchas dudas de cómo me va a responder mi rodilla (todavía resentida de mi caída en la Patones Xtrem), en un descenso tan castigador para las rodillas como éste; el otro día bajando del Pico de la Miel me molestó un poco y por eso en este descenso bastante más exigente no confío mucho en que la cosa vaya bien. Afortunadamente la rodilla la noto ligeramente extraña, pero se porta muchísimo mejor de lo que esperaba y no me da ninguna guerra.

En el descenso hacia el coche vamos hablando y nos despistamos un poco, con lo que no conseguimos enlazar con el camino bueno y nos toca hacer un ratito de campo a través en una zona de relativamente pequeños pero molestos arbustos. Finalmente conseguimos enlazar con el camino bueno, ya abajo de un pequeño valle que hay que cruzar pasando sobre un arroyo. Lo que hacemos es fijarnos en algunas referencias para que la próxima vez que vengamos no nos vuelva a pasar lo mismo.

Llegamos al coche. Es un pelín tarde, para lo que habíamos calculado y dicho en casa, y no queremos que nos pille caravana, así que posponemos las cervezas para la llegada a Torrejón. 


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