sábado, 20 de septiembre de 2014

Vía ferrata Xorret de Catí (K2) y ascenso al Despeñador

Vía ferrata Xorret de Catí (K2) y ascenso al Despeñador
Año 2014. Participantes: Victoria y yo
Año 2015. Participantes: Laura y yo (solo ferrata)

Después de probar las ferratas de Villena, y en vista de que a Victoria y a Miguel Ángel le gustaron, localicé esta ferrata también relativamente cercana a donde estábamos pasando las vacaciones y también relativamente fácil. Se trata de una ferrata corta y fácil (K2), aunque con un poquillo más de compromiso y dificultad que las de Villena, a pesar de estar calificadas con el mismo nivel de dificultad.

También me fijé en lo bien que nos fue en las otras ferratas el ir a la última hora de la tarde, en lugar de madrugar, por el tema del calor, así que dejamos también esta actividad para última hora de la tarde.

Desde el final de la ferrata se puede uno bajar o hacer una ruta por la montaña no muy larga hasta la cima del Despeñador, un "unmil" que ya tenía en mi colección, pero así lo conocía Victoria y además era otra ruta para subirlo, así que planteamos el hacer la ferrata y una vez arriba decidir si hacemos la ruta hasta la cima del Despeñador o nos bajábamos.

En 2015 he vuelto a visitar esta ferrata acompañado de Laura, pero esta vez sin visitar la cima del Despeñador y usando, por tanto, el descenso propio de la ferrata. Al final comento lo más destacable de esta segunda visita.


Empezamos (pincha sobre las fotos para verlas a mayor tamaño):

Datos
Dificultad: K2 en la escala Hüsler (K1 a K6), aunque si comparas con la de Villena que es K2 también, esta debería ser algo más... ¿existe el K2+?, je,je
Características: Vía ferrata relativamente fácil, corta y bien equipada. Se inicia con un desplome que puede sorprender un poco a los no acostumbrados ya que no lo parece pero hay que tirar bien de brazos. La parte final es una travesía sobre grapas algo aérea.
Material adicional: No necesario.
Equipamiento: Abundante y en buen estado. Línea de vida y grapas en casi todo el recorrido.
Pasos clave: El inicio es un desplome que obliga a tirar de brazos; ojo a los no acostumbrados.
Posibilidades de escape: Solo por la propia ferrata (rápel o destrepe).
Tiempo de recorrido: Unos 20 minutos.
Tiempos de aproximación y regreso: Unos 20 minutos de aproximación. Aproximadamente 1 hora para hacer cima en el Despeñador y bajar al coche (40 min hasta cima y 20 min de bajada al coche). Si se opta por bajarse y no ir al Despeñador el tiempo de regreso al coche es de unos 25 minutos.
Cimas: Despeñador (1261m)


Track: 
Con visita al Depeñador (2014):
Grabado "in situ", filtrado y depurado (pincha aquí para acceder al track en wikiloc).


OBSERVACIONES:
Si lo que interesa es simplemente subir a la cima del Despeñador andando, sin meterte en la ferrata y no tener que usar ni arnés ni casco ni nada de eso, se puede seguir el mismo track y en vez de subir por la ferrata subir por la canal de descenso de la ferrata, que aunque esté equipada con un cable de seguridad realmente no es complicado subir por ella. Otra alternativa es seguir el track de descenso de la cima también para subirla, quedando un recorrido también interesante pero bastante más corto y además vas a subir y bajar por el mismo sitio. También existen otras alternativas para hacer la cima, como por ejemplo desde el norte, llegando a la cima por el caminillo que viene del noroeste.


Fecha:  16 de agosto de 2014

He calculado la salida para dejar el coche y echar a andar hacia las 7 de la tarde. Llegamos 5 minutillos antes de esa hora al apartadero de tierra que hay en la carretera, donde dejamos el coche.

Cogemos las cosas y echamos a andar por el camino que lleva al refugio de Xorret del Catí y que parte a muy pocos metros del apartadero donde hemos dejado el coche.

El camino, amplio y cómodo llanea o incluso tiene tendencia descendente y pronto nos encontramos junto al refugio de Xorret de Catí, donde oímos gente que ha debido venir a pasar el día.

Pasamos el refugio, cogiendo el camino que un cartel indica para ir al Mirador del Xorret de Catí. Este camino se empina hacia arriba unos cuantos metros, pero llega un momento en el que empieza a llanear dando una tregua.

Un tramo llano y cómodo en la aproximación

Llegamos junto al Mirador del Xorret de Catí. En el mirador, a modo de cabaña de madera, hay dos personas charlando en este agradable sitio, pero nosotros solo pasamos junto a él y cogemos el sendero que marca la vía ferrata y que se dirige con pendiente acusada hacia la pared. El sendero, tras pasar un punto alto desciende unos pocos metros también con pendiente acusada, hasta dejarnos en el pie de la ferrata.

La formación rocosa y su tono de color resulta muy llamativo. También me resulta llamativo el ver unas chapas de apoyo junto a las grapas en estos metros iniciales de la ferrata. El inicio desploma un poco, aunque visualmente engaña y parece que no es así.

Nos ponemos el equipo y nos preparamos. Haremos como la otra vez: yo por delante controlando la vía y Victoria detrás siguiéndome.

En cuanto me encaramo e inicio los primeros metros me doy cuenta de que desploma bastante más de lo que parece, ya que noto que el peso del cuerpo tira mucho de los brazos. El problema surge en las maniobras de los cambios de mosquetones, en la que solo te quedas colgando de un brazo mientras con el otro tienes que maniobrar. Para alguien acostumbrado a escalar no es problema, pero cuando le llega el turno a Victoria ésta empieza a pasar verdaderos apuros.

Aunque no lo parezca en la foto los primeros metros desploman un poco
¡Al ataque!
Yo ya he salido del desplome, pues realmente son muy pocos pasos, pero veo a Victoria bastante tensa, abrazándose como puede a las grapas para intentar manejar los mosquetones. Veo con angustia que no puede y que se está desfondando, así que le digo que se ancle con el cabo de anclaje, el cortito, a una grapa y descanse... entre el derroche de fuerza, los nervios y todo no consigue abrir el mosquetón... ya no sé que hacer, si bajar a ayudarla a anclarse o a avanzar, si abandonar la ferrata... y por fin consigue enganchar el mosquetón del cabo de anclaje a la grapa... pero se queda igual de agarrotada y haciendo fuerza. Le digo que se suelte del todo, que ya está anclada y descanse, a lo que me contesta que le da miedo, pero al final lo hace.

Cuando se queda colgada del cabo de anclaje y descansa, me hace gracia su comentario: "¡Qué gusto! ¡Vaya invento!". Ya colgada del cabo de anclaje puede pasar bien los dos mosquetones de las bagas de la disipadora. Le digo que si hace falta vaya enganchando el cabo de anclaje en todos los escalones y descanse.

Le sigue costando, pero resuelve un poco mejor los dos o tres siguientes pasos desde donde ya va aflojando el desplome y la cosa cambia. Tras unos pasos más se llega a una minirepisilla donde le digo a Victoria que descanse un poco si lo necesita. Me contesta que no hace falta, que solo ha sido el tramo inicial, pero en cuanto ha ido aflojando ya va bien.
 
Un "descansillo" da un respiro tras el apretoncilo de los primeros metros

Continuamos la ferrata que sigue en vertical un poco más hasta una amplia repisa, donde se ve una instalación de rápel. La ferrata es como si tuviera dos partes diferenciadas separadas por esta repisa, que se sitúa aproximadamente a mitad de ferrata.

A punto de llegar a una repisa, se ve perfectamente la segunda parte de la ferrata
Victoria llegando a la repisa

Continuamos por la segunda parte de la ferrata. Aquí la ferrata sigue siendo totalmente vertical pero la morfología de la pared cambia pues ahora es bastante lisa.

Continuamos con la segunda parte de la ferrata
Esta segunda parte es muy lisa y totalmente vertical

Esta segunda parte, como digo, es muy vertical pero se sube sin problemas, así que pronto estamos en la parte final. Esta parte final consiste en una travesía hacia la izquierda, travesía que es sobre grapas y con la pared tan lisa y vertical resulta algo aérea.

Cuando Victoria llega al inicio de la travesía se sube demasiado y la tirar hacia la izquierda ve que no llega a las grapas. Me lo dice un tanto angustiada, pero le corrijo y le digo que se ha subido demasiado. La dirijo un poco diciéndole que se baje un par de peldaños e inicie la travesía desde más abajo... "ahora sí", me dice, y aunque con el aliento del vacío en el cogote acaba resolviendo bien esta travesía.

La ferrata finaliza con una travesía algo aérea

Tras la travesía, en un par de pasos se sale de la ferrata. Una vez sale de la ferrata la cara de Victoria, que era un tanto de pánico, se transforma totalmente pues ahora se le dibuja una sonrisa de oreja a oreja. Claramente está pensando por dentro "¡Lo he conseguido! ¡He podido con ello!". Se le nota también porque se asoma al precipicio con cara de felicidad y recreándose... "por aquí he subido". Intentamos hacer unas fotos desde arriba hacia abajo, pero no quedan bien.

Final de la ferrata. La cara de sufrimiento de Victoria se ha transformado en una sonrisa de oreja a oreja.

Nos hacemos la correspondiente foto de final de la ferrata.

Foto de final de la ferrata

La "cima" de la ferrata tiene justo tras ella, pegada, la canal que sirve de bajada. Está equipada con un cable de línea de vida, pero me da la impresión que no debe resultar muy necesario pues no parece demasiado complicado bajar por ahí. No obstante le pregunto a Victoria si quiere que bajemos ya o si tiramos hacia la cima del Despeñador y me contesta que tiremos hacia el Despeñador.

El recorrido desde el final de la ferrata a la cima del Despeñador no tiene pérdida, pues se trata de seguir la arista de la montaña. Esta arista es en subida, y el único problema es que pasas un par de cimillas antes de llegar a la del Despeñador. Son unos 40 minutos, o algo menos si vas más ligero que nosotros, que íbamos algo tranquilos. 

El hecho de pasar ese par de cimillas antes solo tiene un problemilla... que como no llevaba mapa cada vez parecía que el Despeñador era la siguiente de esas cimillas, pero luego llegabas a ella y resulta que veías la siguiente cimilla más lejos... tocaba continuar volviendo a bajar por detrás y luego subir más alto, pues cada cimilla estaba más alta que la anterior, como se puede apreciar en el perfil. No obstante es un problema más de dar explicaciones a Victoria (de decirle que esta no es, que es la siguiente) que físico, pues los desniveles tampoco son excesivos.

Desde la segunda de las cimillas ya tengo claro que la tercera es la definitiva, pues se ve el vértice geodésico. Descendemos de esa segunda cimilla y al empezar la subidilla de la cima ya verdadera localizo el sendero de bajada que ya conozco y que es el que usaremos para bajar al coche.

Al ratillo ya estamos en el vértice geodésico. Allí nos hacemos la correspondiente foto cimera y dedicamos también unos minutos a disfrutar de la cima y de las vistas, aunque se ven algunas nubes que suben por los valles.  
 
Cima del Despeñador
Unos minutillos de relax contemplando el paisaje
El coche lo tenemos en la carretera de ahí abajo

Iniciamos el descenso. Pronto llegamos al inicio del sendero de bajada que va a parar a la carretera. Es un sendero muy empinado en el que de vez en cuando te juegas el darte un culetazo en el suelo. La ventaja de esto es que se baja desnivel muy rápidamente. Hay un tramo intermedio muy cortito de ligera subida, pero enseguida sigue bajando directo hacia el puerto.

Una vez en el puerto llegamos a la carretera. Desde ahí solo hay que descender un tramo por ella hacia el sur para llegar al coche.


Fecha:  13 de agosto de 2015
(solo la ferrata)

Hemos salido un poco tarde de casa para ir a hacer la ferrata, pero espero que no se nos eche la noche ya que se tarda poco en hacer.

Hacemos la aproximación y llegamos al inicio de la ferrata donde nos preparamos.

El comienzo extraploma. Empiezo pensando que Laura podrá resolver más o menos bien el tramo desplomado, pero no es así. No consigue avanzar y le digo que use el cabo de anclaje, se ancle al peldaño, descanse, e intente avanzar hasta pasar el cabo de anclaje al siguiente peldaño donde volverá a repetir la misma operación, así hasta salir del desplome.

Le cuesta horrores y al principio no consigue avanzar, incluso llego a pensar que no lo va a conseguir y nos vamos a tener que bajar, pero poco a poco al final consigue progresar hasta que al final consigue salir del desplome.

Laura "peleándose" con el desplome
Descansando con el cabo de anclaje

Me fijo que el resto de la ferrata también debe desplomar ligeramente, porque en todo momento tira algo de brazos... pero afortunadamente debe ser un desplome muy ligero y no tiene nada que ver con el del principio. Vamos subiendo en un recorrido corto pero algo aéreo. Con lo que hemos tardado en las dificultades del principio nos ha oscurecido un poco, pero sigue viéndose suficientemente bien.


Recorriendo la ferrata



Justo antes de la travesía final aérea, Laura también acaba poniéndose el cabo de anclaje para descansar. Eso hace que me convenza del todo de que toda la pared desploma muy ligeramente y lo compruebo viendo que no me mantengo en equilibrio sin manos, sino que tengo que tirar ligeramente de brazos para no caerme para atrás.

Laura descansando con el cabo de anclaje, justo antes de empezar la travesía final.


Una vez que hemos llegado arriba, le comento a Laura la posibilidad de bajar en dos rápeles, si le apetece rapelar; lo único malo es que hay que colocarse en la ferrata para ello, pues las argollas están justo por debajo de la cima del final de la ferrata. Laura dice que no quiere más tensiones y que bajemos por el sitio normal.

Laura finalizando la ferrata


Justo tras la cima tenemos la canal que baja. Tiene un cable de acero para asegurar la bajada, en un tramo inicial y en un tramo intermedio, pero realmente la bajada por aquí es muy fácil, mucho más de lo que esperaba, y realmente no hace falta anclarse a él.

Retrocedemos ya de noche hacia el coche por el mismo camino que el de ida y volvemos.

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