domingo, 7 de agosto de 2016

Cresta integral de Bernia (V)

Cresta integral de Bernia (V)
Año 2016. Participantes: Yo, en solitario

Otra famosa cresta alicantina, con un excelente ambiente. Junto a la de Benicadell son la pareja de crestas que creo que son las más interesantes en la provincia de Alicante. Su longitud de recorrido se sitúa nada menos que por encima de los 3000 metros de cresta (sin contar aproximación ni descenso), si bien es su primera mitad la más espectacular, aérea y exigente, aunque en su segunda mitad sigues inmerso en una continua sucesión de trepadas y destrepes. Altamente recomendable y otra buena sorpresa para el que no conozca la montaña alicantina.

Es una cresta que tenía reservada para alguna vez que hiciéramos alguna otra actividad por Alicante, como complemento. Sin embargo, también me había pasado por la cabeza hacerla en solitario si se me presentaba la ocasión, aunque esta última opción pudiera ser algo atrevida, especialmente sin conocer lo que me iba a encontrar. Ya había realizado hace unos años una visita a la mitad fácil de la cresta, para hacer la cima de Bernia, con recorrido en sentido contrario.

El pasar una semanita este mes de julio en Alicante me tentó para pensar en buscar un hueco para hacer la cresta integral. Y hacerla en solitario, en parte por falta de disponibilidad en el momento de alguien solvente en este tipo de aventuras, pero confieso que también en parte como aventura-reto, aunque no sea lo más recomendable.

El hecho de hacerla en solitario implicaba dos aspectos que tenía que asumir:

  • El primero es la evidente imposibilidad de recorrerla encordado con alguien, por lo que tendría que hacerla "a pelo", sin usar la cuerda salvo en lo estrictamente necesario.
  • El segundo es que el recorrido de la cresta incluye un largo de escalada de grado V, que evidentemente tendría que resolver con técnicas de escalada en solitario.
Un aspecto adicional es que además el peso de cuerda y cacharrería tendría que llevarlo yo todo, al no poderlo repartir con ningún compañero, con el agravante de que al ir en solitario prefiero ir sobrecargado con exceso de diversos cacharros que sé casi seguro que no voy a usar, pero prefiero tenerlos como posibles recursos ante cualquier complicación que pudiera surgir y que lógicamente sería más importante poder resolver al ir solo. Este aspecto adicional del peso no es tan nimio como pudiera parecer si nos fijamos en la nada despreciable longitud de la cresta y los desniveles acumulados que se acaban sumando en esta actividad. Después de haberla hecho, ya sé que muchas de las cosas que llevaba me las podría dejar tranquilamente en casa, pero al ir sin conocerla preferí estar preparado para cualquier sorpresa o circunstancia.

Solo faltaba por resolver un pequeño problema... el tremendo calor en Julio en Alicante. Las reseñas hablan de entre 6 y 8 horas para realizar la actividad, así que no es un asunto que se pudiera resolver o suavizar solo con un buen madrugón Las previsiones de la semana que estaba yo en Alicante daban uno de los días nublado, el jueves, así que ya estaba todo más o menos medio resuelto o al menos enfocado.

Si quieres, puedes acceder a la lista de los "unmiles" de Alicante visitados en este enlace.

Datos:
Actividad: Arista y escalada;      Zona: Levante
Dificultad (arista): Dificultad máxima: V
CimasBernia (1128 m)
Longitud total: 8,7 km;     Desnivel acumulado positivo1200 m;     Desnivel acumulado negativo: 1200 m.     Longitud de la arista:  supera los 3000 metros
Características de la aproximación y regreso: Fácil aproximación, por marcado sendero PR hasta el "Forat", luego fáciles trepadas para alcanzar la arista. El descenso tras finalizar la cresta tiene unos fáciles destrepes iniciales para luego seguir por sendero PR bien marcado.
Características de la arista: Muy larga, superando los 3000 metros de recorrido. En su primera mitad, hasta el Portixol, se concentran las dificultades y la parte más técnica y aérea. La segunda mitad es menos comprometida técnicamente y un poco más exigente físicamente ya que hay mayores desniveles. Atención a los bloques sueltos, ya que aunque no es una arista muy descompuesta, aparecen frecuentemente. Tiene obligados un rápel y un largo de escalada de grado V.
Paso clave: El largo de escalada, de grado V en su inicio y fácil después. Aparte de ese largo, solo cabe mencionar un paso ligeramente comprometido al poco de iniciar la cresta, equipado con parabolts para el que necesite pasarlo asegurado.
He visto alguna reseña en la que se ve en las fotos que esquivan el largo de V subiéndose al filo de la laja unos cuantos metros antes por una zona menos compacta, pero desconozco esa opción. Se ve que la hacen igualmente con cuerda, pero se ve bastante más fácil y de hecho se les ve hacerla sin pies de gato. No puedo aclarar mucho ya que es una cosa que he visto a posteriori y cuando estuve allí no me fijé. En cualquier caso, el recorrido auténtico y "oficial" marcado con puntos rojos te lleva al largo de grado V.
Equipamiento: Parabolts y reuniones en el largo de escalada, el rápel y el paso comprometido que he comentado antes. Algunos destrepes y trepadas están equipadas con cuerdas fijas y también hay algunas cadenas para ayudarse en algunos pasos.
Material: El de escalada y rápel, incluyendo pies de gato (solo para el largo de escalada, pero muy recomendables). No es necesario llevar friends ni fisureros, y con unas 7 u 8 cintas exprés es suficiente.  
Posibilidades de escape: Muy difíciles hasta poco antes de llegar al Portixol. Desde un collado anterior al Portixol ya es posible salirse fácilmente por la derecha (norte) y en el Portixol puede salirse también fácilmente por ambos lados.

Tiempos:

De coche a coche tardé aproximadamente 6 horas, con la particularidad de ir en solitario y de haber dormido solo 3 horas tras la juerguecilla de la noche anterior, por lo que mi ritmo forzosamente fue bastante contenido y tranquilo. Además me equivoqué en la aproximación al Forat y la hice prácticamente en su totalidad campo a través (ritmo de avance más lento y mucho más desgaste físico).

Los tiempos parciales aproximados son los siguientes:
  • 40 min estimados por el PR (yo tardé 1 hora campo a través) hasta el Forat
  • 15 min de respiro y preparación del equipo tras atravesar el Forat
  • 12 min para alcanzar el filo de la cresta
  • 4 horas aproximadamente para recorrer toda la cresta, con dos paradas (antes del Portixol y en cima). El largo de escalada, incluido en esas 4 horas, me lleva unos 30 min hacerlo en solitario, incluyendo preparación y posterior recogida de material. El rápel también consume algunos minutillos.
  • 25 min aproximadamente de descenso desde el final de la cresta hasta el coche.
En total, de coche a coche y con algo de margen se puede hablar de unas 6 horas, aunque también dependerá de lo numeroso y ágil que sea el grupo y de las paradas que se hagan (por ejemplo para visitar las ruinas del fuerte).

P.D.: He visto algunas reseñas que hablan de más rápeles, en concreto una de wikiloc habla de ¡hasta 5! y tiempos que se acercan incluso a las 9 horas. Lo cierto es que yo solo vi un único rápel obligado ya que el resto, de verdad, se puede destrepar sin mucho problema y simplemente con un poquitín de cuidado, no más que en otros sectores de la cresta (se supone que hablamos de gente con un pelín de soltura en este tipo de terrenos, aunque sea mínima, ya que de otro modo no se metería en la cresta). Evidentemente, si te hinchas a hacer rápeles a diestro y siniestro los tiempos acabarán disparándose.

Track: 
Grabado in situ, filtrado y depurado (pincha para acceder al track en wikiloc)
OJO: La aproximación al Forat no es correcta ya que me equivoqué y la hice toda campo a través. Hay que subir por el PR (aunque pueda parecer que vas hacia atrás en algún momento, que fue lo que me despistó) hasta encontrarte con el perfectamente señalizado desvío hacia el Forat y seguirlo hasta toparte con él; es un sendero muy marcado y cómodo, así que en esa parte no sigáis mi track sino el PR.


Índice IBP: entre 60 y 80


Fecha: 7 de julio de 2016


La noche anterior acabé liado con una cena barbacoa que se alargó con alguna copilla, así que solo pude dormir, y malamente, 3 horas. Aunque tenía previsto despertarme a las 5, lo cierto es que a las 4:30 ya estoy en pie, porque la mezcla de barbacoa y alcohol revoloteando por mi estómago no me está dejando dormir bien. A las 4:30 ya no tiene mucho sentido intentar dormir más, así que decido ya prepararme tranquilamente para la actividad. Quizás en tales condiciones hubiera sido mejor aplazarlo para otro día, pero lo cierto es que no tengo posibilidad de otro día de esta semana que estoy por aqui, así que hay que optar entre quedarme sin hacerla o apechugar con mi lamentable estado físico, y... la cabra siempre tira para el monte... así que esta claro... jejejeje.
 
La mochila ya la tenía preparada y solo faltaba por meter el agua y un bocatilla para media mañana. Intento desayunar lo que puedo ya que, aunque no me entra absolutamente nada, hay que forzar un poco ya que sé que va a ser importante para acometer el desgaste físico que voy a tener. Además, me llevo una lata de cocacola para tomármela una vez allí, a ver si me espabila, y un rollo de papel higiénico, pues la barbacoa y el alcohol me provocan estar muy suelto intestinalmente y aunque procuro evacuar todo lo que puedo antes de salir del chalet, sé por experiencia que no va a ser suficiente ni de lejos.

Salgo con el coche y en hora y media me planto en donde se deja el coche, tras subir la pista asfaltada que, tras pasar Altea la Vella, indica la subida a la Sierra de Bernia. Esa pista, se hace larga, ya que además de serlo está en muy mal estado y hay que ir bastante despacio, sobre todo por arriba. Me guaseo interiormente diciéndome que eso más que baches parecen abismos.

Se acaba el asfalto y enseguida hay un ensanche donde además empieza el PR. Allí dejo el coche, cojo el papel higiénico y me aparto un poco... Tras este buen desahogo intestinal preparo ya del todo la mochila. Pero antes de partir, de nuevo tengo que coger el papel higiénico y apartarme... Esta vez ya noto que me he quedado más "hueco" y más a gusto; no obstante echo a la mochila el papel higiénico por si acaso.

Punto donde comienza el PR. Al fondo se aprecia la parte más interesante de la cresta

Cojo la lata de cocacola que ya me había empezado a tomar mientras hacía estos últimos preparativos y echo a andar por el PR mientras la voy terminando.
 
Altea en el centro-izquierda y Benidorm en el lado derecho

Al poco de iniciar el PR me veo que el sendero aparenta ir hacia atrás en dirección hacia el fort de Bernia, lo cual me despista y acabo retrocediendo hasta un senderillo que salía del PR e iba en dirección al Forat, por lo que me parece que podría ser el correcto... craso error, ya que podo después el sendero se difumina y acaba desapareciendo.

Espachurro la lata vacía y la guardo en la mochila, ya que ya veo que voy a tener que usar las manos de vez en cuando, puesto que la solución pasa por ir campo a través, vigilando los posibles pasos entre rocas para no encontrarme en un punto en el que no pueda continuar y tenga que recular. El recorrido me va llevando sobre todo por pedreras y matorrales a media ladera, que además me obligan a un pequeño sube y baja. Eso me provoca un desgaste físico mucho mayor y un cierto retraso, pero en poco más de una hora me encuentro en el Forat. Estimo que si hubiera cogido el PR correctamente habría tardado del orden de 40 minutos en lugar de una hora.

Llegando al Forat

A la vuelta podría comprobar que el PR sube común para ir al Fort de Bernia y al Forat, hasta  un punto en que se divide el sendero entre los dos destinos y está perfectamente señalizado, así que... para tirarse de los pelos.

Si hubiera seguido por el PR, como Dios manda, hubiera llegado a este claro desvío (lo fotografié a la bajada)

Cruzo el Forat, que yendo con mochila te obliga a ir a gatas unos metros, y aparezco por el otro lado. El Forat (agujero, en Valenciano) no es otra cosa que un tunelcillo de unos 20 metros de longitud o poco más, que te permite pasar como por arte de magia de la vertiente norte a la sur y viceversa. Resulta de lo más curioso y es uno de los atractivos de esta sierra.

Vista hacia atrás al entrar en el Forat
Y vista hacia adelante
Enseguida se aprecia la salida por el otro lado

Una vez atravesado el Forat, es el momento de equiparse con el arnés y el material que quiero llevar a mano y tener la mochila organizada para las necesidades que pueda tener. También aprovecho para hidratarme bien después de la sudadilla de la aproximación. El sol ya se muestra bastante ratos, lo que no me viene muy bien para el calor y contradice las previsiones que daban nublado, pero de momento es temprano y no aprieta mucho.

Según la información que tengo, hay que seguir unos puntos rojos... que no veo por ningún lado. Doy por supuesto que hay que ir en dirección hacia el mar, aunque también he mirado un poco por el otro lado por si acaso. Finalmente, empiezo a trepar por donde me parece más evidente y enseguida detecto el primer punto rojo; está muy borrado, razón por la cual no me he percatado de su presencia hasta ahora a pesar de que se podía ver desde el "suelo". Bueno, es una de esas cosas que vas "calibrando" al principio, y ahora ya sé que las machas rojas están muy borradas y hay que ir muy atento si quieres detectarlas. De hecho durante el recorrido se pierden de vista en bastantes momentos, pero si tienes una cierta soltura en desenvolverte en este tipo de terrenos acabarás adivinando por dónde seguir y un poco más adelante acabarás enlazando de nuevo con los puntos rojos.

Tras unas trepadas llego a una zona en la que la roca deja de monopolizar y predomina más la tierra suelta. Es como una faja amplia en la que se intuye un sendero que un poco más adelante se hace más evidente. Según avanzo, en dirección al mar, voy adivinando hacia dónde me va a encaminar, pues ya intuyo por dónde se va a ganar el filo de la cresta. Efectivamente el sendero, en algunas partes muy difuso, acaba llevándome a una empinada rampa de subida por la cual alcanzo el cordal.

Vistas en las trepadas de acceso a la cresta

Según subía ya iba viendo la estupenda pinta que tiene la cresta. Ahora, ya aquí arriba ya toca meterse en faena, no sin un cierto respeto al ir en solitario, pero curiosamente no tengo ninguna sensación de temor y me siento muy confiado en saber salir de cualquier situación con el material que llevo. Es la primera vez que me meto en solitario en una aventura crestera que incluye largos de escalada.

La cresta va mostrando un estupendo aspecto
un zoom
Ya casi estoy arriba. Abajo se aprecia una línea oscura que es el sendero que lleva al Forat por la vertiente norte

Lo primero contemplar las vistas y, como un niño pequeño, asomarme al precipicio de la vertiente sur. Un último repaso de que todo lo llevo correctamente distribuido, un trago de agua y ya estoy listo para comenzar.

Al fondo se pueden ver el Puig Campana y el Ponoig
Vistas de Altea, y Benidorm al fondo
Aspecto de la cresta

Al ir en solitario, evidentemente me puedo ir olvidando de ir encordado con alguien, así que si hubiera pasos muy aéreos habrá que pasarlos "a pelo" con un poco de cuidado. Mi intención es sacar la cuerda únicamente para los rápeles y para el largo de escalada, es decir, para lo imprescindible. Pero ya iré viendo lo que me voy encontrando y cómo se va desarrollando todo, para ir decidiendo sobre la marcha; no me gusta preocuparme con antelación de cosas que frecuentemente luego resultan ser muy distintas a como creías. Lo único que tengo en cuenta  es que, al ir en solitario, cualquier maniobra con la cuerda me puede penalizar mucho el horario, por lo que pienso en usarla solo lo imprescindible.

Comienzo el recorrido. Los tramos iniciales pueden ser algo aéreos pero no son difíciles y se va avanzando con relativa facilidad. La roca es en general muy compacta y de muy buena calidad, pero eso no te libra de tener que ir con un cierto cuidado, ya que hay algún bloque que otro suelto; pocos, pero los hay. Por desgracia los bloques sueltos son una de las causas más frecuentes de accidentes en montaña, así que nunca hay que bajar la guardia con ello y menos en este tipo de terrenos.

Avanzando por la arista

Cuando llevo ya un tramo de cresta aparece el primer punto reseñable. Es un corto destrepe que se continúa por unos metros en horizontal muy afilados. Puedo apreciar un par de parabolts en esos metros. La reseña que llevo, apenas hace referencia a algún punto de la cresta, pero sí habla de éste recomendando un corto rápel para este destrepe... aunque ni veo nada evidente desde donde rapelar ni percibo que sea necesario ya que aparentemente se destrepa sin excesivas complicaciones y simplemente se trata de poner un poco de cuidado. El destrepe lo hago, efectivamente, sin mucha complicación, y para pasar el posterior filo veo que hay algún que otro agarre bueno, así que con cuidado lo supero. Es un punto aéreo y algo delicado, lo que explica la presencia de dos parabolts, uno al principio y otro al final del filo, para poder asegurar al que lo necesite.

P.D.: He observado posteriormente en algún vídeo que el rápel existe en el lado izquierdo y con él aterrizas en una repisa lateral evitando así el paso afilado. No obstante yo veo mucho más interesante el paso afilado y considero el rápel como un escaqueo.

Destrepe, a continuación del cual está el paso afilado, en el cual se pueden llegar a apreciar un par de parabolts. Por lo visto hay un rápel con el que aterrizas en la repisa de tierra oscura del lado izquierdo y te escaqueas del paso afilado; pero es más interesante y emocionante el paso afilado.
Vista atrás una vez superado. El rápel para escaquear el paso afilado está en el piquito de la derecha de la foto, pero insisto en que es un escaqueo y es más interesante y emocionante pasar por el paso afilado, que además está equipado.

Sigo avanzando y me cruzo con unas cabras... aquí no hay mucho sitio donde apartarse, así que tenemos que pasar realmente cerca unas de otros para cruzarnos. Las cabras no parecen tener ningún tipo de timidez, si no que, al contrario, se muestran interesadas en mí... supongo que esperan que les de algo de comer tal como habrán hecho con ellas otros excursionistas.

Me he cruzado con estas cabras, que me siguen expectantes

Enseguida me topo con una continuación muy cañera, pero en el lateral izquierdo hay una instalación de rápel de dos parabolts con argollas y cadena. Por si hubiera alguna duda, varios puntos rojos y una flecha roja marca claramente que hay que descender por ahí rapelando desde esa instalación. Unos 20 metros más abajo se ve una especie de rampa lateral donde hay que aterrizar y gracias a la cual se vuelve a subir al filo de la arista un pelín más adelante.

Instalación de rápel, marcada con tres puntos rojos por si no la ves.
Mirando hacia abajo se ve la amplia rampa lateral que me va a servir para ganar de nuevo el filo más adelante

Preparo el rápel y desciendo hasta aterrizar en la rampa. La parte inferior del rápel es un poco volada.

La parte final del rápel es ligeramente volada

Una vez aterrizado, recupero la cuerda y la guardo bien recogida: hay que mimarla bien para que luego no se te hagan enredos. Lo primero que se me pasa por la cabeza es que la suerte ya sí que está echada, ya que evidentemente ya no puedo volver atrás y la única opción es continuar. Bueno, a eso es a lo que venía, así que ¡adelante!

Subo la rampa y tras superarla acabo alcanzando el filo de nuevo. Se van alternando algunas sombras de nubes con otros ratillos de sol, pero de momento se va aguantando bien el calor porque la temperatura hoy es un poquito más baja que otros días y los ratos de sombra alivian mucho.

Sigo avanzando por la cresta sin ningún punto concreto reseñable. Sigo las marcas rojas que, a veces pierdo  pero siguiendo por los sitios más lógicos acabo encontrando de nuevo más adelante.

Llego a una cima en la que hay una llamativa estrella blanca. Aprovecho para hacerme un selfie, ya que hasta ahora no me había autoretratado en ninguna foto.

Selfie, con la estrella blanca, y el Puig Campana al fondo
Vista hacia adelante desde la cima de la estrella blanca. Al fondo se ve la cima principal de la cresta, pero todavía queda un huevo.
Y vista hacia atrás

Continúo y llego a un destrepe bastante alto. Me he salido del recorrido de puntos rojos, así que voy "fuera de trazada" buscándome las castañas para poder destreparlo. Una vez que llego abajo, enlazo de nuevo con los puntos rojos y miro hacia atrás me doy cuenta que yo he ido por un lado y la línea de destrepe se adivina por otro mucho más fácil... son cosas que pasan, jejeje... por lo menos ha sido más entretenido y aventurero

Vista atrás del destrepe. Yo he destrepado por el lado derecho de la foto, mientras que por el lado izquierdo se intuye un destrepe bastante más fácil

 Continúo, y más adelante tengo a la vista una curiosa formación. Enseguida me doy cuenta que el V de escalada va a estar allí. Son como unas lajas finas y verticales alineadas con la cresta y en el centro se forma como una cueva gigantesca

A lo lejos veo una curiosa formación donde ya intuyo que debe estar el largo de V de escalada
Visto un poco más de cerca

Llego a las lajas y pronto veo los parabolts del largo. Están en un muro muy liso y totalmente vertical con algunos agujerillos. Tiene una apariencia de muy cañero, pero si dicen que es V es que será asequible; además se ve bien protegido con parabolts.

Me preparo para hacer el largo en solitario. Se ven unos 6 u 8 metros con la pinta cañera que he comentado antes, tras lo que debe seguir un tramo en travesía a la izquierda, ya que hacia arriba ya no hay más pared... bueno, ya iremos viendo e improvisando...

Acometo esos metros iniciales. La verdad es que no resultan tan duros como aparentan, ya que con un poco de observación y un pelín de técnica se acaban resolviendo sin demasiados problemas. La técnica que empleo para la escalada en solitario, usando un montaje con cuerda en doble y con el reverso boca abajo en el pecho, funciona bastante decentemente. Después de haber probado y entrenado varias técnicas en el rocódromo (sin recurrir a comprar más cacharros) ésta era la que más me había convencido, aunque tiene algún punto delicado de seguridad con el que hay que tener mucho cuidado, y el manejo de la cuerda también tiene su truco.

Aprovecho dos parabolts para montar el anclaje inferior para iniciar mi escalada en solitario
Mirando hacia abajo, en plena escalada

Después de esos metros iniciales, veo que hay otros 6 u 8 metros en travesía... ¡vaya por Dios! La escalada en solitario funciona bien cuando subes en vertical, pero cuando tienes un tramo en travesía ya se fastidió el invento. Estando aquí medio colgado le doy al coco a ver qué se puede hacer... no queda más remedio que partir el largo aquí, así que toca rapelar para recuperar el material de abajo y volver a escalar a donde estaba.

Una vez hecha esta operación y recuperado todo, toca pensar cómo resolver el tramo en travesía. Como veo que es fácil y ya nada tiene que ver con el primer tramo, lo que se me ocurre es hacerme un par de cabos de anclaje muy largos con la propia cuerda que me permitan anclarme a un parabolt, llegar hasta el siguiente y anclarme del siguiente, volver al anterior a desanclarme y continuar así sucesivamente. No es que sea un método muy seguro que digamos, pero dado que los anclajes son parabolts bastante sólidos y que la travesía es fácil, me parece el método más rápido y cómodo para resolverlo. Con este método, resuelvo fácilmente el tramo en travesía.

Por cierto, que ese tramo en travesía es porque se llega a la parte superior de la laja, encontrándote que esta es sumamente estrecha y que al otro lado hay un precipicio de más de 20 metros totalmente verticales, que da una cierta sensación de vacío.

Vista atrás tras la travesía. Como se ve, la laja es realmente estrecha

Tras la travesía, todavía quedan unos metros verticales hasta la reunión. En teoría tocaría hacer la misma operación del primer tramo... Pufff, que pereza da, y más ahora partiendo de un sitio bastante más incómodo... Como veo que tampoco tiene pinta de ser muy complicado, opto por terminar de echar la cuerda a la mochila y hacerlo a pelo. Alcanzo la reunión, que paso de largo (yendo sin cuerda ya no tengo necesidad de parar en ella) y continúo hacia arriba hasta llegar a un sitio cómodo donde poder sacar todo de la mochila, recoger bien la cuerda y guardarlo todo de nuevo ordenadamente en la mochila.

Continúo de nuevo por lo más alto de la cresta, en un recorrido ya no tan estrecho pero también entretenido.

Continuando por la cresta
Aunque no muy visible, una flecha aclara por donde continuar en este destrepe
Otra vista un poco más adelante
¿Se ve el punto rojo en medio del espolón del centro-derecha, un poco más arriba del arbusto? Como puedes apreciar hay que ir muy atento si quieres ir encontrando los puntos rojos, ya que están muy borrados

En un momento dado me encuentro un buzón en un sitio un tanto insólito, en mitad de la cresta. Lo abro por curiosidad y hay unos cuantos mensajes que ha dejado la gente.

Un buzón en plena cresta

Llega un punto en el que el recorrido te baja de la cresta a zona terrosa y te encamina de nuevo a la roca hacia una chimenea que hay a la derecha, en la que hay instalada una cuerda fija. Justo debajo de la chimenea es un sitio cómodo para hacer una parada, así que no me lo pienso. Me da miedo mirar el reloj, pues tengo la sensación de no haber ido muy rápido y de haber ido perdiendo algo de tiempo entre fotos, y unas cosas y otras, pero finalmente me atrevo a mirarlo y veo con agradable sorpresa que de horario no voy mal... aunque todavía queda bastante y realmente no sé lo que me puede llevar.

Alli hago la primera parada de "relax" de la cresta y lo primero es cambiarme la camiseta por otra sin mangas que llevo en la mochila, ya que el calor ya me está sofocando. Unos minutos sin casco también me vienen bien para refrigerar. Hidratación y también comerme un pequeño bocadillo que llevo, ya que ya he sufrido un buen desgaste de energías. Aprovecho para hacerme otro selfie, para que se vea que soy yo, jejeje. Por cierto, desde este punto se puede uno salir fácilmente de la cresta por la vertiente norte.

Selfie junto a la chimenea por la que se continua y que, como se ve, está equipada con una cuerda fija
Vista hacia atrás

Tras esta parada me encuentro mucho mejor, aunque, como suele pasar en estos casos, da una pereza terrible continuar. Bueno, hay que volver al tajo. Subo por la chimenea equipada con cuerda fija, aunque tampoco es muy necesaria la cuerda ya que hay agarres suficientes en la roca.

Continúo. Al fondo ya veo asomar el collado del Portixol, o mejor dicho el largo destrepe de 100 metros que hay al otro lado y que hice la otra vez que estuve por estas montañas para hacer la cima de Bernia. En esta ocasión esos 100 metros van a ser de trepada en lugar de destrepe.

Ya se intuye el collado del Portixol y veo al otro lado el largo destrepe de 100 metros que conozco de otra ocasión, y que ahora serán de trepada en lugar de destrepe, al cogerlo en sentido contrario

Pero primero falta llegar al collado desde este lado, para lo cual toca bajar con destrepes que en algún momento también tiene una cuerda fija para ayudarte.

Una cuerda fija bajando hacia el Portixol

Alcanzo el collado del Portixol, desde donde es posible salirse fácilmente tanto por la vertiente norte como por la vertiente sur. De hecho en la anterior ocasión que vine a hacer la cima de Bernia bajé por la vertiente norte. Cuando digo "salirse fácilmente" no quiero decir "cómodamente", ya que te encuentras pedreras; con "fácilmente" me refiero a que no hay destrepes ni obstáculos de ese tipo.

A partir del collado ya lo conozco de la vez que vine a hacer la cima, pero en sentido inverso. Me meto a hacer la trepada de 100 metros. El calor aprieta algo y de vez en cuando tengo que parar algunos segundos para tomar aliento, pero acabo llegando arriba con la sensación de que se me ha hecho menos largo que cuando lo hice de destrepe.

Desde arriba veo que todavía me quedan desniveles de subidas  y bajadas. De hecho la cresta desde el Portixol se vuelve más ancha y más de andar que de usar las manos, pero los desniveles son acusados, mucho más largos y cansados. La vista de la cresta, con subidas y bajadas más fatigosas, da la impresión de que nunca se va a acabar, pues tras coronar cada cima te encuentras que a continuación hay otra más.

Cima tras la trepada de 100 metros, con vistas a más subidas fatigosas para ir coronando cimas intermedias

Hay algún paso con cadenas que recuerdo de la vez que vine a la cima. También compruebo en otro punto que en esa otra vez me equivoqué y fui por un sitio equivocado, aunque es ahora cuando me doy cuenta de ello.

Un paso equipado con cadenas un poco más adelante
Una vista hacia atrás. Al fondo asoma el Peñón de Ifach

Llega un momento en el que ya aprecio relativamente cerca la cima principal, fácilmente reconocible por, además de ser la más alta, parecer que está ligeramente vencida hacia la izquierda (sur) con respecto a las demás. Hay todavía una cima intermedia más, de la que están bajando dos personas, pero es la primera vez que tengo la sensación de que por fin me estoy acercando.

Por fin parece que va acercándose la cima principal, de la que apenas se intuye el vértice geodésico. Pero antes hay que coronar otra cima intermedia por la que baja una persona de rojo.

Mas adelante me cruzo con estas dos personas, que me hacen algunas preguntas para llegar a su coche y al Forat (por abajo). Sigo en cuanto puedo pues ya tengo muchas ganas de llegar a la cima. Previamente me encuentro una trepada equipada con cuerda fija, pero poco después, ¡por fin!, alcanzo el vértice geodésico.

Una trepada equipada con cuerda fija

Ya en el vértice geodésico se forma una pequeña tormenta... jejeje, es lo que podía pasar si se apura la meteorología para intentar hacer la actividad sin calor. En este tipo de roca, caliza bastante adherente y áspera, no me preocupa mucho la lluvia, y menos estando ya donde estoy ya que no quedan dificultades reseñables. De hecho me resulta hasta agradables los grandes goterones que caen pues me sirven de alivio y refresco contra el calor. Por supuesto, me hago la foto cimera de rigor en el vértice geodésico y disfruto un poco de las vistas.

Foto cimera. En el vértice geodésico se aprecian los goterones de tormenta que han empezado a caer

De todas formas, tampoco me entretengo mucho en la cima ya que, aunque estoy a gusto, me he comprometido a estar hacia las 14:00 en el chalet y después de bajar aún me quedan 1,5 horas de coche.

Reanudo la marcha cuando casualmente para de llover. Ya no me acordaba, pero desde la cima principal ya no queda mucho. Simplemente seguir bajando por lo alto de la cresta hasta el hombro final de la misma. El "refresco" de la lluvia hace que esta parte incluso se me haga corta. La roca está encharcada por efecto de la lluvia cuando tiene forma de "cuencos", pero en general el aire ha ido secando las superficies que están al aire y están más o menos secas, así que no sufro de problemas de patinaje y puedo bajar normalmente simplemente esquivando los charquitos cuando me los encuentro.

Aspecto de la continuación de la cresta

Enseguida aprecio abajo a mi izquierda los restos del Fort de Bernia. Son las ruinas de un antiguo fuerte. La bajada pasa por ellos, así que es señal de que queda poco.

Abajo veo los restos del Fort de Bernia
Un zoom

Pero antes me queda solventar todavía un tramito de cresta, en el que me encuentro un destrepe equipado con cuerda fija, y un poco más adelante un tramito equipado con cadena. Ese tramo equipado con cadena está en el final de la cresta propiamente dicha y de hecho te saca hacia la izquierda para comenzar el descenso hacia el Fort de Bernia. Todas estas cuerdas fijas y cadenas la verdad es que no son del todo necesarias, ya que hay opciones de agarrarse a la roca. De hecho, esta última cadena a mí particularmente me resulta más un incordio que una ayuda.

Un destrepe en el que se puede apreciar que hay una cuerda fija
La cadena final que "te saca" de la cresta por el lado izquierdo (sur)

El descenso no es difícil seguirlo pero hay que estar un pelín atento. Te lleva a una pedrera que hay retrocediendo un pelín. Por la pedrera se baja, un tanto incómodo, hasta terreno terroso, donde un sendero bien marcado ya te lleva a las ruinas del Fort de Bernia.

Bajando hacia el Fort de Bernia

No está de más echar unos minutos en hacer una visitilla a estas ruinas.

Luego se continúa por el PR, que toma dirección hacia el mar y transcurre en horizontal durante bastante rato. A lo lejos tengo una magnífica vista de la primera parte de la cresta.

A lo lejos tengo una magnífica vista de la primera parte de la cresta
Un zoom

Tras recorrer un buen trecho sin perder altitud, el PR llega a unaa pedrera por donde comienza a descender. El sendero no tiene ninguna pérdida y me acaba llevando sin problemas directamente al coche. En este descenso me percato de por dónde tenía que haber subido a la ida.

Llego al coche a una hora perfecta después de todo. Echo las cosas al coche y me encamino hacia el chalet, pero haciendo una parada en Altea La Vella desde donde puedo fotografiar la cresta al completo.

Desde Altea La Vella puedo fotografiar la cresta al completo. Son más de 3 km de cresta

Al final llegaría al chalet a las 14:15, así que más o menos he cumplido el horario. He pasado un poco de calor, pero la actividad me ha dejado un buen sabor de boca y una buena experiencia de hacerla en solitario.
 

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