lunes, 21 de julio de 2014

Literatura de montaña: Montañas injustas

Literatura de montaña: Montañas injustas

Hoy veremos un libro que intenta relatar una serie de hechos producidos en la montañas, hechos reales, en los que supuestamente se han producido injusticias.


Montañas injustas
Agustín Faus
 215 páginas

SINOPSIS:

¿Alcanzo Maestri la cima del Cerro Torre? ¿Subió Cessen por la cara sur del Lhotse? ¿Se le trató a Bonnati injustamente en la conquista del K2? ¿Hay alpinistas cándidos, incrédulos, impostores o fantasiosos? ¿Han existido fraudes intencionados a lo largo de la historia del alpinismo

La historia de los contactos de los hombres con las montañas está plagada de injusticias, polémicas, engaños y anécdotas de todo tipo. Algunos de estos acontecimientos son los que relata este libro.


MI OPINIÓN

El libro intenta ser una narración en la que se recopilan diversos hechos acaecidos en las montañas con el denominador común de que pudiera, de una u otra forma, haberse producido alguna injusticia en dichos hechos. Está estructurado en capítulos temáticos; unas veces relacionados con alguna cordillera, otras con algún pico concreto y otras con algún montañero en particular.

El libro no pretende documentar exhaustivamente los hechos, ni demostrar lo que es verdad o no, sino que se limita a relatarlos de una manera en general bastante sucinta y más o menos superficial.

El hilo conductor de todos estos relatos es el de las injusticias de las montañas. El autor resulta demasiado cansino con este tema, filosofando absurdamente sobre si las montañas pueden ser o no ser injustas, si los hechos son injustos o si de algún modo se ha venido a provocar que los hechos se desarrollen de una u otra forma. De vez en cuando a lo largo del libro el autor rellena unos cuantos párrafos dándole vueltas una y otra vez a lo mismo, lo cual claramente no solo sobra sino que llega hasta a resultar molesto; por lo menos a mí personalmente.

Quitando esto, el libro empieza más o menos bien, relatando hechos en general interesantes y con un estilo narrativo bastante correcto que se lee bastante bien. A mí particularmente me ha resultado especialmente interesante la información recogida acerca de los inicios del himalayismo.

No obstante, a los pocos capítulos el autor curiosamente empieza a "aparecer" como personaje en las historias que cuenta; es como el típico amigo pesado que siempre tiene que aparecer en todas las fotos que haces en un viaje o algo así. Hasta da la sensación de que el autor relata las historias que le conviene y las enfoca para, aprovechando como quien no quiere la cosa, intentar lucirse diciendo "...y yo estaba allí", aunque no venga a cuento ni tenga interés la presencia del autor en los hechos.

No solo eso sino que al avanzar un poco más el libro, parece que éste empieza a enfocarse en las propias experiencias del autor en particular, en lugar del alpinismo en general. Se supone que el libro debería versar sobre el alpinismo en general y que este otro tipo de cosas si acaso deberían ser recogidas en un libro de memorias del autor y no en este libro. 

De hecho, en mi opinión, de la parte final del libro solo se salva el capítulo dedicado a René Desmaison y poco más.

Por si fuera poco, el libro tiene continuas referencias a otros libros del mismo autor, que responden más a dar publicidad de dichos libros que a otra cosa.

El libro tiene auténticos despropósitos y aspectos bastante desafortunados. Por ejemplo, en el capítulo 9 cuando parece que al autor le molesta que cierto tipo de gente pueda disfrutar de la montaña cuando habla de "mujeres con zapatos de tacón y abrigos de pieles", o peor aun "hombres gordos y mofletudos incapaces de dar un paso"; todo esto denota una gran falta de respeto por parte del autor, especialmente al dirigirse en estos términos tan despectivamente. Otra "joyita" del autor es cuando habla de la gente que hasta deja faltas de ortografía en los libros de registro de las cimas, mientras él por ejemplo en su libro está empleando términos como "sobreviviente" en lugar de "superviviente" y alguna cosa más por el estilo; la diferencia es que unos simplemente intentan dejar constancia de su visita a una cima mientras otro pretende hacer literatura (...y además los primeros no se meten con nadie ni faltan a nadie al respeto).

Pero el colmo ya es lo del capítulo 14. En la primera mitad de este capítulo el autor trata el Corredor de Gaube en el Vignemale hablando, ¡como no!,  de su ascensión por parte del autor, y no se le ocurre otra cosa que intentar convencer cada dos por tres al lector que esta ascensión fue en unas condiciones más difíciles que la primera que se hizo por este corredor 59 años antes, justificándolo por el férreo control de fronteras (que no entiendo que esto sea una dificultad; al menos no es una dificultad técnica) y por producirse en época de pocos recursos económicos lo que afectaba a la equipación material. La verdad es que no pude evitar la risa. El autor parece olvidarse (quiero pensar que inconscientemente), no solo que la otra ascensión se produjo nada menos que 59 años antes y consiguientemente tanto con materiales como con técnicas mucho menos evolucionadas, insisto en que no solo eso sino que además la primera ascensión lógicamente se produjo con la incertidumbre de meterse en terreno desconocido... desconocidas dificultades, desconocidos peligros, desconocidas precauciones y materiales a llevar para afrontarlos... ni siquiera sabrían si realmente era viable el subir por ahí.

Pero no he acabado con el famoso capítulo 14... es que en su segunda mitad el autor nos empieza a marear sobre un problema personal que no solo no tiene ningún interés para el lector sino que poco tiene que ver realmente con la montaña, por mucho que intente forzarlo, y no se sabe a qué viene.

Como resumen final, mi opinión es que este es un libro que yo a lo mejor no compraría (en el sentido de que compraría muchos otros antes que éste), pero si cae en tus manos no está de más leerlo pues a pesar de todo tiene capítulos interesantes y es muy fácil de leer.

El libro está disponible en la biblioteca del Club de Montaña Nemus.


2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, vaya tío plomo y pagado de si mismo

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    1. Jajajaja, me alegro de ver que hay gente que también piensa lo mismo.

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