lunes, 11 de agosto de 2014

Sierra de Guara. Barranco del Fornocal

Sierra de Guara. Barranco del Fornocal
Año 2010. Participantes: varios integrantes del Club Nemus, yo incluido.

Continuamos la actividad del fin de semana, tras el día anterior haber hecho el barranco del Lumos y haber rematado con una noche algo desmadrada en Alquézar.

Para hoy el elegido es el barranco del Fornocal, un barranco que no es fácil pillarlo con agua, pero la contrapartida a que el día anterior no pudiéramos hacer el del río Vero por exceso de agua era que el Fornocal tuviera suficiente agua para hacerlo en condiciones.

La juerga del día anterior nos pasaría factura, pero no impediría (salvo a uno de nosotros) que pudiéramos disfrutar de este magnífico barranco, otro de los más visitados de la sierra de Guara.

Empezamos (pincha sobre las fotos para verlas a mayor tamaño):


Datos: 
Actividad: Barranquismo;      Zona: Sierra de Guara
Cimas: Ninguna.
Dificultad: Barranco de dificultad Media (nivel 2)
Características: Barranco sin saltos pero muy entretenido con numerosos rápeles y destrepes y con parajes extraordinarios. No es fácil pillarlo con agua, por lo que hay que planificar bien las fechas. Necesaria combinación de coches, lo que es un cierto trastorno, pero ello también influye para que la aproximación y regreso no sean demasiado largos.


Croquis:




Tiempos:
Los tiempos dependerán de muchas cosas, empezando por la cantidad de gente que componga el grupo y su nivel físico y técnico. Un orden de magnitud de tiempos podría ser la siguiente:
  • Aproximación al inicio del barranco: 45 minutos
  • Descenso del barranco: 4 horas
  • Regreso al segundo coche: 15 minutos


Track: 
Ajeno, de internet (pincha aquí para acceder al track en wikiloc).





Fecha:  20 de junio de 2010

¡¡¡Riiiiiiiiinnnngggggg!!!, suena el despertador. ¡¡¡Por Dios, que alguien pare eso!!! Cualquier pequeño ruido retumba a lo bestia en nuestras cabezas. Solo se mueve algún brazo para apagar el despertador... esto parece un campo de batalla después de haber finalizado la misma.

Alguien le echa algo de valor y empieza a intentar despertar a los demás... o a animarles que se levanten, pues estamos en un estado de semiinconsciencia en el que oimos y percibimos todo pero no tenemos ni la más mínima energía ni para pestañear. El mover un brazo o una pierna parece misión imposible. Estamos en las colchonetas exactamente en la misma posición en la que nos dormimos... la sensación es como de haberte caído de bruces desde un quito piso y haberte quedado incrustado en la colchoneta

Hace muy pocas horas que nos hemos acostado y cuando abrimos los ojos no tenemos muy claro si  es sueño, la resaca, o si todavía perduran los efectos de todo el alcohol tomado hace muy escasas horas... probablemente sea todo junto.

Poco a poco vamos pudiendo incorporarnos como podemos. Cada uno desayuna lo que puede y nos vamos preparando para el barranco de hoy. Uno de los integrantes se ha levantado tan mal que le resulta imposible ir al barranco y decide quedarse. Ya que en este barranco hay que hacer combinación de coches, aprovechamos para dejarle encargado de recogernos a la salida del barranco a la hora aproximada que calculamos que podemos finalizarlo.

Tras estar todos listos cogemos los coches y nos desplazamos al inicio de la aproximación al barranco.

La aproximación la hacemos como zombies o autómatas, sin pensar, sin mirar a otro sitio que no sea el suelo, sin hablar con el de al lado... En general estamos todos bastante afectados de la juerga de la noche anterior. Prácticamente solo se oyen nuestras pisadas, pues salvo momentos puntuales nadie habla.

Llegamos a la entrada al barranco... todos empezamos a temblar al pensar en embutirnos en el traje de neopreno. Nos vamos varios por los matorrales de los alrededores a desalojar el vientre; ya hemos estado desalojando también en el refugio, pero ahora es especialmente importante, pues nos vamos a meter en los trajes de neopreno y luego puede ser un problema. El rollo de papel higiénico tiene un trajín enorme... va "saltando" de matorral en matorral. Alguien ofrece una ronda de gelocatiles para intentar combatir el dolor de cabeza y la mayoría aceptamos con gusto la invitación.

Comenzamos el barranco. Hay algo de gente, pero tampoco mucha, así que no nos toca esperar mucho para entrar. Luego iríamos bien, sin gente que nos condicione ni por detrás ni por delante, así que en ese aspecto tendremos suerte.

Como se puede ver en el croquis que he puesto al principio, el recorrido del barranco tiene tres partes algo diferentes entre sí: una primera más activa, con varios rápeles y numerosos destrepes que hay que hacer con cuidado de no resbalar, una segunda más abierta,´más de andar y de pozas, y una última parte más corta con los últimos rápeles en una zona estrecha.

El baranco empieza con un caos de rocas y un interesante rápel bajo una abundante caída de agua. El hecho de mojarme a mí me sirve de gran ayuda para despejarme y espabilar un poco; a algunos otros ni con esas.
 
Goyo y Gabi esperando turno para el primer rápel

En general el barranco es bastante tranquilo, pero realmente espectacular con sus bonitos rápeles y cavernas. No hay saltos, pero el rápel y los destrepes, es la tónica general del barranco.
 
Gabi, Pilar, Jesús y Carlos

Uno de los puntos que más me llaman la atención es una pequeña caverna con bonitas formaciones y una bonita luz, que se pasaba nadando.

También hay un curioso rápel que empiezas con si fuera un tobogán y que luego bajas con un gran chorro de agua cayéndote encima.
 
Llegando a un curioso rápel
Julia ya está abajo
Yo estoy ayudando para iniciar los descensos
El rápel tiene una estrechez inicial que hay que bajar deslizándose...
... y luego seguir rapelando bajo un abundante chorro de agua
Justi en una poza

Os poco a continuación un vídeo obtenido de internet con algunos de los tramos del barranco:




El barranco finaliza y nos hacemos unas fotos. Al igual que el día anterior, llevo una cámara baratucha para no llevarme un disgusto si se estropea, así que las fotos en esta zona tan sombría desgraciadamente no salen muy bien.

Jesús y Carlos finalizando el barranco

A la salida del barranco toca subir una empinada cuesta, bastante resbalacida debido a la piedra suelta, pero en unos 10-15 minutos está remontada y alcanzamos la carretera.

El integrante que nos iba a recoger con el coche todavía no ha llegado, pero no tardaría mucho en llegar. Mientras tanto nos adecentamos un poco y charlamos. Nos recoge el coche y nos lleva a los conductores a por los otros coches. Una vez con todos los coches, volvemos a recoger al resto y luego hacia Alquézar.

De camino a Alquézar nos paramos a comer unos tremendos bocatas en un bar que nos pilla de camino.

Tras llegar a Alquézar y devolver los trajes de neopreno alquilados, reorganizamos los coches y emprendemos el regreso a Madrid.

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