domingo, 6 de octubre de 2013

Escalada: Alpine Up de Climbing Technology

Escalada: Alpine Up de Climbing Technology

Después de haber estado varios años rapelando únicamente con el ocho o el reverso a pelo, incluso en rápeles volados, y en muy escasas ocasiones ayudado por un nudo Machard como medida de seguridad (no lo solía usar simplemente por vaguería y/o agilidad), uno sienta la cabeza y se plantea el usar un sistema autobloqueador que proporcione un considerable aumento de la seguridad y la tranquilidad en los rápeles.

En primer lugar pensé en el famoso "pato"; no es que me acabara de convencer pero es las opción que veía que había, hasta que un compañero me comentó la existencia del Alpine Up, que hace incluso más que sustituir al pato y reverso juntos.


Alpine Up


Como digo el Alpine Up no es solo un sistema autoblocante adicional sino que sustituye también al reverso tanto como sistema descensor como asegurador. Y adicionalmente sirve como sistema asegurador autoblocante, tipo Grigri pero le aventaja en que es para doble cuerda (también es posible en cuerda única, siempre que su diámetro no pase de 10,5 mm).

El rango de usos en materia de cuerdas va entre 7,7 y 9 mm en cuerda doble y entre 8,9 y 10,5 mm en cuerda simple. Os pongo aquí el enlace al cacharro en la web fabricante.

El precio de un pato+reverso es tan solo escasos euros inferior al Alpine Up, por lo que en el caso de no tener reverso la opción del Alpine Up, si funciona bien, es claramente mejor. En mi caso ya tengo reverso, por lo que las cuentas económicas no me salían tan claras, pero aun así el recurrir al pato me resultaba un atraso teniendo la opción del Alpine Up. No obstante, tengo que añadir que al comprar el Alpine Up se incluye un buen mosquetón con sistema antivolteo de los que cuestan 15 euros o más, por lo que al precio del cacharrillo realmente habría que descontarle el precio del mosquetón para poderlo comparar con reverso y pato.

Otra ventaja del cacharrillo es que un Alpine Up pesa claramente menos que un reverso+pato, incluso menos que el pato solo. Además llevamos solo un cacharrillo en lugar de dos y todo se simplifica tanto en cuestión de volumen, como de colocación y uso.
 
Así que vistas las bondades del cacharrillo me dispuse a comprar uno, con la idea de dejar el reverso para situaciones que tuviera claro que no fuera a necesitar el autobloqueo (aunque nunca está de más pues nunca se sabe lo que te espera y las emergencias que te puedan surgir). A continuación os cuento mi experiencia con él.

El cacharrillo (perdonad que me dirija a él así, es el término que me sale al referirme a él) abulta algo más que un reverso, pero tampoco es ninguna exageración de grande y puesto en el arnés se nota todavía menos ese mayor volumen. Además, simplemente en la mano da sensación de ligero.

Cuando uno se enfrenta a él, se asusta con las varias posibilidades, posturas, agujeros, etc, y piensa «¿me voy a tener que llevar el folletito de instrucciones a la pared y mirarlo cada vez que quiera hacer algo con él?». Pero afortunadamente eso es solo una primera impresión y el manejo se aprende muy fácil y rápido al entender la lógica del cacharrillo:

  • La/s cuerda/s se insertan siempre por el mismo sitio
  • El mosquetón, que enebra las cuerdas para su frenado al igual que el reverso, se pasa por uno u otro de los dos agujeros para ello, según quieras autobloqueo o no (da igual sea rápel o aseguramiento)
  • El cacharrillo en el fondo tiene un funcionamiento tremendamente parecido a un reverso
 ¿A qué visto así ya no parece tan difícil? Pues esa es la realidad. Además el cacharrillo está lleno de inscripciones y dibujos para ayudarte si tienes alguna duda.

Si colocas el cacharrillo con la resultona palanca naranja hacia arriba y que se levante hacia ti, ya lo tienes colocado como si fuera un reverso que te fueras a enganchar al arnés. Las cuerdas se meten en bucle por delante, igual que un reverso e igual de orientadas mano-escalador, el mosquetón de frenado se mete por detrás, igual que un reverso, la especie de argolla que sale por delante (la ubicación en este caso es algo distinta al reverso: más bien delante en lugar de arriba) es para colgar el cacharrillo a una reunión para asegura al segundo, igual que un reverso (aunque el agujero está en perpendicular al cacharro en lugar de en paralelo como el reverso)...

Pero bueno, no os voy a transcribir aquí las instrucciones del cacharrillo. Simplemente os pongo un video del fabricante para que veáis todo que se puede hacer con él:



Y paso a describiros mis impresiones en su manejo, que supongo que es lo que más interesa:

Aseguramiento a un primero de cordada en modo dinámico:

Cuando digo modo dinámico quiere decir sin autobloqueo. El autobloqueo para aseguramiento solo está indicado para escalada deportiva o con chapas en buen estado, puesto que el impacto seco del bloqueo automático podría llegar a arrancar un friend o fisurero. Por ello, en escalada clásica, que es la que yo suelo practicar, usaremos casi siempre este modo.

La colocación del  mosquetón en el agujero del modo dinámico es un poco dificultosa, pero enseguida se le coge el tranquillo de colocar el mosquetón por el lado de la palanca naranja, que por ahí entra mejor (o mejor dicho, de otra forma es difícil que lo pongas). En este sentido es un poco más incómodo que el reverso. El hecho de enganchar el anillo ventral del arnés con el gatillo antivolteo del mosquetón no presenta gran inconveniente y enseguida se le coge el tranquillo, siendo un elemento que mejora el funcionamiento.

El manejo en este modo una vez puesto es muy parecido al reverso. Mis sensaciones es que la acción de dar cuerda van tan suave o incluso más que el reverso. En el bloqueo de cuerda en caso de caida es similar, funcionando perfectamente.
 
Asegurando a un primero de cordada en modo dinámico


Aseguramiento a un primero de cordada en modo autobloqueo:

Como no soy muy practicante de la escalada deportiva, este modo todavía no lo he usado. Cuando pueda hacer uso de él escribiré aquí mis impresiones.



Aseguramiento de un segundo de cordada:

El asegurar al segundo de cordada siempre se hace en "modo dinámico", ya que al igual que el reverso la cuerda se autobloquea en esta maniobra y no tiene sentido el "modo autobloqueo".

La primera vez cuesta un pelín ver la colocación, pues la argolla de donde colgar el cacharrillo de la reunión está en plena boca donde entran los bucles de la cuerda, pero cuando lo izas por la argolla y ves que todos los ramales de las cuerdas caen hacia un lado, normalmente el derecho si eres diestro, quedando la argolla despejada para mosquetonearla a la reunión, lo ves claro. El mosquetón de frenado ya he dicho que se coloca en el agujero del "modo dinámico".

El manejo para recuperar cuerda es tan fluido o más que el reverso, pues da la impresión que las cuerdas van mejor dirigidas.

Asegurando a un segundo de cordada

Una opción interesante es la de dar cuerda al segundo si se da una situación en la que tienes que "destensarle" o bajarle un poco. Para ello tiene un pequeño agujerillo en la zona de arranque de la famosa palanca naranja: insertando un mosquetón en él y poniéndolo atravesado a lo ancho puedes usarlo a modo de palanca para voltear el cacharrillo y así ir liberando el bloqueo de cuerda, con la presión que quieras y siempre sujetando con la mano las cuerdas como precaución, no sea que liberes demasiado la cuerda.

Esta opción de desbloquear al segundo de cordada la he probado y funciona realmente bien. No obstante es algo que también se puede hacer sin necesidad de tanto invento, simplemente girando un poco el cacharrillo con la mano sin necesidad de mosquetón de ayuda (el mosquetón solo ayudaría en el caso de que hiciera falta hacer mucha fuerza para girar el cacharro), y de igual modo se puede hacer la misma operación con un Reverso.


Rápel en modo autobloqueo:

En esta acción este cacharrillo es el rey, pudiendo controlar el descenso cómodamente y con gran seguridad simplemente accionando más o menos la palanquita naranja... y cuando te quieras parar simplemente la sueltas y te quedas colgado del bloqueo automático, cual jamón.

Lo he probado tanto enganchando el mosquetón directamente al anillo ventral del arnés, como intercalando un anillo cinta entre ellos para alargar su posición, tal y como pone en las instrucciones. En primer lugar pensé que el hacerlo así era con objeto de alejarlo de tu ropa y evitar la posibilidad de que se te meta la ropa con la cuerda dentro del cacharrillo al descender y te quedes completamente atascado, cosa no tan rara. Pero después de probarlo comprobé que además así es mucho más cómodo el manejo.

Sin embargo, no todo va a ser tan perfecto y voy a comentar un par de cosillas que he observado o sufrido el otro día en la arista integral Cabrones-Torrecerredo (pincha aquí para ver).

En primer lugar si rapelas y, como me pasó a mí, la cuerda está muy rizada, puede que uno de los dos ramales de la cuerda se frene al meterse el rizo en el cacharrillo, con lo cual estás haciendo bajar un estremo de la cuerda y subir el otro, desplazando el centro de la cuerda de la instalación de rápel, con el peligro que eso conlleva. Esto es algo más difícil que ocurra en el reverso, pero también le puede pasar. No obstante se puede evitar muy fácilmente siendo doblemente cuidadoso: primero habiendo pasado bien la cuerda para que no se presenten rizos, y segundo controlando en el descenso que no vaya rizada la cuerda al interior del cacharrillo.

En segundo lugar, en rápeles pendulados en los que tienes que dirigirte o en rápeles muy irregulares, con huecos, cuevas y cosas así, en los que tienes que ir controlando mucho tu posición con respecto a la pared, tengo la costumbre de ir con la mano izquierda tocando la pared, ya sea apoyándome o agarrándome y únicamente cojo la cuerda con la derecha con la que controlo el descenso. Con el cacharrillo en modo autobloqueo evidentemente es imposible usar la mano izquierda para agarrarte o apoyarte en la pared y a la vez usarla para accionar la palanca. Si habéis visitado el enlace, habréis visto que mi primer uso del cacharrillo en este modo fue una auténtica odisea por este motivo. Ante esta situación se plantean dos posibles soluciones: la primera, en este tipo de rápeles usar el modo dinámico, con lo cual pierdes la ventaja del autobloqueo; la segunda es que habrá que adecuar la técnica a las circunstancias y aprender a hacerlo de otra forma (se admiten consejos).

Rápel en modo dinámico:

Aquí en teoría funciona exactamente igual que un reverso, pero la verdad es que hasta ahora no lo he usado, porque salvo algún caso excepcional ¿para qué ir sin autobloqueo si con el mismo esfuerzo o menos lo pones en modo autobloqueo y bajas como un pachá con la palanquita?

Rápel "cómodo":

El cacharrillo tiene también una opción que denominan algo así como rápel cómodo y que consiste en liberar del peso de la cuerda que cuelga mediante la colocación de un mosquetón a modo de apoyo sobre el que se desliza la cuerda antes de entrar en el cacharrillo. Puede ser útil en rápeles volados en el que en su tramo inicial la tensión del peso propio de la cuerda colgando dificulte el deslizamiento del rápel. Supongo que esto únicamente es útil para personas que pesen poco o si usas cuerdas muy gordas, pues yo he hecho varias veces rápeles volados apurando los 60 metros de dos cuerdas empalmadas y no he tenido ese problema; más bien al contrario, he tenido que tener mucho cuidado para no embalarme.


Después de unos años de uso (actualización 4/4/2016)

Después de llevar ya bastante tiempo usando el Alpine Up, creo que llega el momento en el que os puedo dar una opinión basada en una experiencia a largo plazo, dado que con el tiempo se van viendo algunas pequeñas cosillas y detalles que hay que tener en cuenta.

Actualmente uso una combinación de Reverso y Alpine Up en mis escaladas, por las siguientes razones:

En largos de escalada, el manejo del Reverso es algo más ágil que el Alpine Up. Eso implica una pequeña ganancia de tiempo por largo, una mayor comodidad en el manejo y también un menor riesgo de que se te pudiera caer este elemento asegurador en las maniobras de montaje-desmontaje; esto último debido tanto a la mayor facilidad de manipulación como a emplear algo menos de tiempo en estas maniobras reduciendo por tanto el riesgo. En mi balanza personal todas estas cosas adquieren más peso que las posibles pequeñas ventajas que pueda tener el Alpine Up en esta situación, por lo que al final he vuelto al empleo del Reverso en el aseguramiento de largos de escalada en la mayoría de ocasiones.

Es cierto que a alguien más o menos experimentado es difícil que se le caiga un asegurador en su manipulación, ya que precisamente por su experiencia pone especial cuidado para que eso no ocurra y además uno también adquiere sus trucos en el manejo para que la probabilidad de que se te caiga pared abajo sea prácticamente nula. No obstante tengo que confesar que es algo que me ocurrió hace algo más de un año, con la fortuna de que se quedó en una repisilla y lo pude recuperar sin desperfectos. El que se me cayera tiene una cierta explicación, ya que fue en la manipulación al montar la reunión tras un largo en el que me había pegado un vuelo, terminándolo con algunas heridas de guerra en la mano que entorpecían algo la manipulación y los nervios un pelín alterados tras el vuelo y las heridas.

Esa vez fue el momento en el que decidí volver al Reverso para los largos de escalada, tanto por las razones anteriormente expuestas, como por otra de índole tremendamente práctico: puestos a que se me caiga algo, prefiero que sea un Reverso a un Alpine Up... aparte de los aspectos funcionales, su precio es casi la tercera parte. Todas estas cosas uno no las valora hasta que las ve tan de cerca, jejeje.

Sin embargo, para rapelar el Alpine Up sí que es práctico, seguro, cómodo y, en definitiva, un enorme aliado... con unas ciertas reservas que luego, unos párrafos más abajo, comento. En rápeles normales es genial y en rápeles volados es sencillamente el rey. Solo he tenido algún pequeño problemilla con él en un rápel pendulado, concretamente en el diedro UBSA al Peñón de Ifach, quizás más por no manejarlo bien que por otra cosa y donde con cualquier sistema autoblocante me hubiera ocurrido lo mismo.

Por otra parte, el Alpine Up no es que sea del todo imprescindible ni el más apropiado pero puede venir bien en algunas maniobras especiales o de emergencia en la escalada. Por ejemplo, en modo autobloqueo para remontar por una cuerda.

Por todo ello, lo que desde un tiempo a esta parte suelo hacer es lo siguiente: si voy a hacer una escalada en la que no preveo problemas ni rápeles me llevo solo el Reverso, y si existen rápeles para descender al culminar la vía o son vías que pueden dar problemas y considero prudente llevar un autoblocante que me dé más seguridad para abandonar rapelando o para maniobras especiales, entonces me llevo los dos, el Reverso y el Alpine Up.

En el primer caso, si por casualidad necesitara un autoblocante recurriría a un nudo Machard o a otro sistema dependiendo de la situación y asunto arreglado. En el segundo caso, uso el Reverso para la escalada normal de los largos y el Alpine Up para rapelar y hacer otras maniobras en las que me pueda ser útil. Además, en este segundo caso se cuenta con la ventaja de llevar un segundo asegurador de repuesto por si a ti o a alguien de tu cordada se le cayera el suyo; el único inconveniente es el ligero peso adicional, que puede ser un pequeño "lastre"para los fanáticos del minimalismo pero realmente no nos resulta muy significativo para el resto de mortales.

Y vamos finalmente con las "ciertas reservas" que he comentado antes en relación al rapelado con el Alpine Up. Yo particularmente he notado, y supongo que es así, que rapelando con el Alpine Up en modo autobloqueo (que es como debe hacerse) se acaba rizando la cuerda más de lo normal. No sé si con el famoso "pato" ocurre algo parecido, pero desde luego con el nudo Machard no existe este problema. Es un problema que puede llevar a situaciones bastante delicadas si no se pone especial cuidado en el manejo de la cuerda, especialmente si vas encadenando rápeles. Para no extenderme aquí más de la cuenta he previsto publicar próximamente un artículo sobre el manejo de la cuerda en el que abordaré éstos y otros problemas.

4 comentarios:

  1. Gracias por la información. Me ha sido muy útil. Ánimo con el blog.

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    1. Me alegra saber que cumple su objetivo. Muchas gracias.

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  2. Veo un articulo que se compromete con los lectores, gracias por su evolución, me viene fenomenal leer las dos impresiones, pues por dichos estadios hay que pasar, las bondades en su primer estadio, todos tenemos que disfrutarlas y llegar al segundo estadio cuando así lo vivamos.

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